A la tensa situación geopolítica internacional, el cambiante carácter del presidente Donald Trump, el boicot de la selección de Irán o la posibilidad de disputar encuentros bajo un calor extremo, al inminente mundial de fútbol que se disputará entre el 11 de junio y el 19 de julio en Estados Unidos, México y Canadá , se le ha sumado un nuevo contratiempo. La epidemia de ébola en la República Democrática del Congo , uno de los países clasificados para el torneo, es ya una preocupación más para sus organizadores. A primera hora de este jueves la selección del país africano anunció que cancela la parte de su concentración que debía realizar en su territorio antes de la cita mundialista debido al preocupante aumento de casos del virus ébola en su territorio. La concentración del equipo del Congo «debía comenzar en Kinshasa durante tres días», pero fue «deslocalizada» a Bélgica, según confirmó a la agencia AFP un responsable de prensa de la selección, sin precisar el motivo del cambio de planes. «Ningún jugador que milita en un equipo del país ha sido convocado» por la selección, agregó esta fuente. La Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió el pasado domingo una alerta sanitaria internacional ante la situación que atraviesa ese país de más de 100 millones de habitantes, donde se han visto afectadas especialmente las provincias orientales, de difícil acceso por carretera y que sufren la violencia de grupos armados. Según la OMS, la epidemia es sospechosa de haberse cobrado la vida de 139 personas en casi 600 casos probables y podría extenderse en el tiempo, aunque estima que el riesgo de pandemia es «débil». Estados Unidos, coorganizador del Mundial, reaccionó a la alerta de la OMS anunciando un día después el refuerzo de los controles sanitarios en sus fronteras contra el virus ébola, prohibiendo el acceso a viajeros extranjeros que hayan estado en Uganda, la República Democrática del Congo o Sudán del Sur en los últimos 21 días. Sin embargo, un alto funcionario del Departamento de Estado de Estados Unidos, bajo condición de anonimato, señaló el martes que su país sí permitirá el acceso al país a los futbolistas congoleños para disputar el Mundial de fútbol. Otra cosa muy diferente serán sus aficionados, por lo que la selección africana podría verse finalmente sola y sin respaldo de su hinchada en la cita mundialista. La selección de la República Democrática del Congo se enfrentará, encuadrada en la primera fase del torneo en el grupo K, debe medirse con los equipos nacionales de Colombia, Portugal y Uzbekistán en busca de su clasificación para la fase de eliminatorias.