Las noches en la Luna duran dos semanas terrestres, lo que hace imposible depender de la energía solar para alimentar una base lunar. La NASA lleva cinco años desarrollando una solución: una pila de combustible regenerativa que usa solo hidrógeno y oxígeno, genera electricidad al combinarlos en agua y luego separa el agua para recuperar los gases y repetir el ciclo indefinidamente. Ahora está en su fase de pruebas más avanzada