Microsoft está dando un giro interno en su uso de asistentes de programación con inteligencia artificial. La compañía habría empezado a retirar buena parte de las licencias de Claude Code, la herramienta de Anthropic que durante meses se había extendido entre sus propios empleados, incluidos perfiles sin experiencia técnica previa.El cambio afecta a un asunto sensible dentro de cualquier gran tecnológica: qué producto usan sus propios equipos para escribir, revisar y probar código. En el caso de Microsoft, la decisión tiene una lectura añadida, porque GitHub Copilot es una pieza central de su negocio de inteligencia artificial para empresas y desarrolladores. También pesa el mensaje hacia sus clientes: la casa debe usar lo que vende.La medida también llega con una fecha marcada en el calendario. El corte se produciría el 30 de junio de 2026, coincidiendo con el cierre del ejercicio fiscal de Microsoft, un momento habitual para ajustar gastos, contratos y prioridades internas antes del arranque de julio. Para los equipos que habían incorporado Claude Code a su rutina, la transición puede ser incómoda.La apuesta propiaSegún publica The Verge, el área Experiences + Devices, responsable de Windows, Microsoft 365, Outlook, Teams y Surface, está animando a sus ingenieros a pasar sus flujos de trabajo a GitHub Copilot CLI. El movimiento no supone una ruptura con Anthropic: Claude seguirá presente como familia de modelos, una tecnología que ya compite con ChatGPT y Gemini y que aquí explicamos en qué es Claude. La diferencia está en quién controla la experiencia diaria del desarrollador, y ahí Microsoft quiere que el punto de entrada sea suyo.Dentro de la empresa, Claude Code habría ganado tracción por su utilidad para crear prototipos, probar ideas y acelerar tareas de programación. Eso explica que el relevo no sea automático. Microsoft lleva años empujando Copilot hasta convertirlo en una marca casi ubicua, con decenas de productos bajo el mismo nombre, como muestra su expansión de Copilot en Microsoft. El problema es que los usuarios y sus propios equipos comparan resultados, y la preferencia real pesa más que la etiqueta comercial.La presión recae ahora en GitHub, que tendrá que mejorar Copilot CLI para que el cambio no se perciba como un paso atrás. Microsoft ya ha vivido críticas por llevar su asistente a demasiados rincones de Windows y Edge, con ajustes posteriores en Copilot en Edge. En paralelo, el uso de IA para escribir código se ha extendido en compañías como Airbnb, donde la IA para programar ya forma parte del trabajo diario de equipos de producto y diseño. En ese terreno, la herramienta elegida cambia los hábitos de toda una organización.La paradoja para Microsoft es clara: puede seguir usando modelos de Anthropic dentro de Copilot CLI, mantener sus acuerdos comerciales y, al mismo tiempo, reducir la dependencia de una herramienta externa que se había vuelto demasiado popular en casa. La decisión mide algo más que costes. También pondrá a prueba si Copilot puede convencer a quienes conocen mejor que nadie sus límites: los propios ingenieros de Microsoft.