Cada pernoctación en un hotel de tres estrellas de sol y playa situado en las costas catalanas recibe una subvención implícita de seis euros de las arcas públicas, de la que el 80% beneficia a turistas extranjeros. De forma similar, en la industria cárnica, con 35.031 trabajadores y un peso del 4% sobre el PIB de la región, cada kilo producido en un matadero catalán lleva incorporada una subvención implícita de 0,70 euros, que no paga ni el productor ni el comprador final, sino el conjunto de los contribuyentes catalanes.Seguir leyendo....