Un equipo de la Universidad de Tohoku identificó óxido de grafeno en el interior de la falla de Atotsugawa, en el centro de Japón, en el primer hallazgo de este material en condiciones geológicas naturales. El compuesto, conocido en la industria tecnológica por su capacidad de reducir la fricción, parece actuar como un lubricante que permite que las rocas se deslicen sin acumular la energía que genera terremotos violentos. El estudio fue publicado en Nature Communications