La máquina imparable de Jensen Huang: Nvidia factura 81.600 millones en 90 días y destroza expectativas

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En noventa días, el grupo de Jensen Huang ha ingresado una cantidad que obliga a mirar la industria de la inteligencia artificial con otra escala: 81.600 millones de dólares en ingresos, casi lo que muchos gigantes industriales tardan un año en vender. La cifra no habla solo de chips caros. Habla de centros de datos convertidos en obra pública privada, de nubes que compran capacidad por adelantado y de clientes que no quieren quedarse fuera del siguiente salto de la IA.Para el lector español, el dato tiene una lectura muy concreta. Cada nuevo modelo, cada asistente integrado en el móvil y cada servicio empresarial que promete ahorrar horas de trabajo descansa sobre una cadena de hardware cada vez más concentrada, con la infraestructura de IA que usa Europa apoyada en unos pocos proveedores estadounidenses y asiáticos. Nvidia ocupa el puesto más visible de esa cadena.El trimestre fiscal cerrado el 26 de abril de 2026 llega además con un mensaje para los mercados: el gasto de las grandes tecnológicas sigue vivo. La discusión sobre una posible burbuja no desaparece, pero las cuentas de Nvidia muestran que la demanda sigue entrando por caja antes de convertirse en promesa, plan de inversión o presentación para inversores.El dato que cambia la escalaSi tienes una 4090, ahora tienes un tesoro con poder para la IA localLa primera lectura está en la distancia entre previsiones y realidad. El dato central, recogido por CNBC, deja los ingresos en 81.615 millones de dólares, por encima de los 78.910 millones que esperaba el consenso de FactSet, mientras el beneficio ajustado por acción alcanzó 1,87 dólares frente a los 1,75 previstos. Para una compañía de este tamaño, batir expectativas por miles de millones ya no es un gesto menor.El motor vuelve a estar en los centros de datos, que aportaron 75.200 millones de dólares, un 92% más que en el mismo periodo del año anterior. Ahí encaja la insistencia de Huang en que aún queda más inversión por delante: los grandes clientes no compran tarjetas gráficas sueltas, compran fábricas de cálculo completas. En esa factura entran GPU, redes, memoria, software y años de suministro reservado.Ese detalle explica por qué el mercado mira cada vez más allá del chip. Nvidia informó de 60.400 millones en cómputo para centros de datos y de 14.800 millones en redes dentro del antiguo desglose de la división, con el segundo bloque creciendo un 199% interanual. El negocio de redes ayuda a entender la nueva escala: conectar miles de procesadores cuenta tanto como venderlos cuando el entrenamiento y uso de modelos exige velocidad extrema.El frente geopolítico del negocioHuang quiere meter cabeza en ChinaLas cuentas también dejan una pista incómoda sobre China. Nvidia prevé 91.000 millones de dólares de ingresos para el segundo trimestre fiscal de 2027, con un margen bruto cercano al 75%, y lo hace sin asumir ingresos de cómputo para centros de datos procedentes del mercado chino. En una empresa que ya mira a los 100.000 millones trimestrales, la ausencia de China pesa menos de lo que habría pesado hace solo unos años, aunque las restricciones a chips sigan moviendo miles de millones de una línea contable a otra.La explicación está en el tamaño de los pedidos de nube, empresas y gobiernos que buscan capacidad propia. Acuerdos como la alianza con OpenAI enseñan cómo se está financiando la expansión: contratos largos y centros de datos a gran escala, más una carrera por asegurar suministro antes que los rivales. Para Europa, esto abre una pregunta menos cómoda: cuánto margen queda para construir capacidad local cuando el calendario del hardware lo marcan otros.Washington y Pekín han convertido los chips de IA en una pieza de soberanía, con permisos, vetos y tasas como parte del precio final de la tecnología. Nvidia, aun así, devolvió unos 20.000 millones de dólares a sus accionistas en recompras y dividendos durante el trimestre y anunció 80.000 millones adicionales para recomprar acciones. La señal es clara: Huang no está gestionando una ola puntual, sino una compañía que ya actúa como si la demanda de IA fuese una industria permanente..image img { width: 100% !important; height: auto !important; }