Un nuevo estudio reveló que las células madre humanas sufren un desgaste molecular acelerado fuera de la Tierra, perdiendo capacidad de regeneración y acumulando daños en el ADN a una velocidad preocupante. El descubrimiento no solo complica los planes para enviar astronautas a Marte, sino que también podría cambiar la forma en que entendemos el envejecimiento humano en nuestro propio planeta.