El dispositivo de menos de 30 euros que un padre quiere hacer obligatorio tras la muerte de una niña olvidada en un coche

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La muerte de una niña de dos años en Galicia, después de permanecer durante horas dentro de un vehículo en condiciones de altas temperaturas y sin ventilación tras haber sido olvidada por su padre, ha vuelto a poner sobre la mesa la necesidad de reforzar las medidas de prevención frente a los llamados olvidos involuntarios de menores en automóviles. El caso ha provocado una fuerte conmoción y ha reactivado iniciativas ciudadanas orientadas a evitar que tragedias similares vuelvan a repetirse.Entre ellas, ha cobrado de nuevo relevancia una petición en Change.org –que acumula más de 46.000 firmas– por Pedro Rodríguez, padre de dos niñas de 4 y 10 años, quien reclama la obligatoriedad de dispositivos de alerta antiabandono para bebés y menores en vehículos. La propuesta defiende la implantación de tecnologías que avisen a los adultos si un niño permanece dentro del coche una vez estacionado.En su mensaje, el impulsor de la campaña expresa la dimensión emocional que le generan este tipo de sucesos y advierte de la facilidad con la que pueden producirse. "Se me parte el corazón. Otra bebé muerta en un coche por golpe de calor. Solo tenía 2 años Y nos puede pasar a cualquiera", sostiene. Del mismo modo, subraya que el denominado síndrome del bebé olvidado responde a un error frecuente de memoria y añade: "Ya existe una tecnología que te avisa de que el niño sigue en el coche, igual que cuando te dejas las luces encendidas o no llevas el cinturón, ¿por qué no la usamos?".sociedadMuere una niña de dos años tras ser olvidada por su padre en el coche Rubén GuerreroEl fenómeno al que alude, conocido también como síndrome del niño olvidado, está asociado a fallos cognitivos relacionados con cambios en la rutina, estrés, cansancio o situaciones en las que las personas actúan en "piloto automático". Quienes estudian este tipo de episodios advierten de que no suele tratarse de una conducta deliberada ni de falta de afecto hacia los hijos, sino de un error involuntario de memoria que puede afectar a cualquier familia.Tecnología, prevención y el espejo de otros países europeosLas consecuencias de estos olvidos pueden ser devastadoras en un periodo de tiempo muy corto. En apenas veinte minutos, el interior de un coche expuesto al calor puede superar los 50 grados centígrados, una temperatura especialmente peligrosa para niños pequeños, sobre todo menores de cuatro años, cuyo organismo tiene más dificultades para regular el calor corporal. La exposición prolongada puede derivar en deshidratación severa, fallo multiorgánico y, en los casos más extremos, la muerte.Pedro Rodríguez defiende que la prevención ya está al alcance de muchas familias gracias a sistemas tecnológicos asequibles. Según relata en su petición, desde hace años utiliza un dispositivo Bluetooth conectado al teléfono móvil que detecta cuándo su hija permanece sentada y activa alertas si el adulto se aleja del coche sin haberla sacado. Además, explica que el sistema también puede enviar mensajes automáticos a contactos previamente establecidos para advertir de una posible situación de riesgo.El impulsor de la campaña considera difícil de comprender que estas tragedias continúen produciéndose cuando existen herramientas de bajo coste capaces de reducir el riesgo. En este sentido, insiste en que una medida aparentemente sencilla "puede salvar vidas", al tiempo que lamenta la escasa sensibilización social alrededor de un problema que continúa dejando víctimas cada año.El debate sobre la regulación ha cobrado fuerza al observar el precedente de Italia, donde desde noviembre de 2019 es obligatorio que los menores de cuatro años viajen en sistemas de retención infantil equipados con dispositivos antiabandono. La medida fue adoptada tras varios sucesos mortales y contempla sanciones económicas y retirada de puntos del permiso de conducción para quienes incumplan la normativa.En España, donde se registran de media varios fallecimientos anuales por golpes de calor tras olvidos involuntarios en vehículos, la tragedia de Galicia ha reactivado las preguntas sobre la ausencia de campañas de concienciación específicas y sobre la posibilidad de implantar medidas similares. El promotor de la petición insiste en una idea que atraviesa todo el debate: "A todos nos puede pasar".