Una startup estadounidense quiere construir la primera red eléctrica del espacio para recargar satélites con láseres. El problema es que su ambicioso plan también podría multiplicar la basura espacial

Wait 5 sec.

Star Catcher acaba de recaudar 88 millones de dólares para desarrollar una constelación orbital capaz de transmitir energía solar inalámbrica a naves y satélites en órbita. La idea parece sacada de ciencia ficción: usar láseres alimentados por el Sol para “recargar” infraestructura espacial. Pero detrás del avance aparecen preocupaciones cada vez mayores sobre contaminación orbital y el riesgo de un futuro síndrome de Kessler.