Olvídate de albañiles: la fórmula definitiva para tener piscina este verano sin sacrificar todo el espacio del patio

Wait 5 sec.

Cuando empieza a apretar el calor, a casi todos nos ronda la misma idea por la cabeza: qué bien vendría tener una piscina en casa. Sin embargo, pensar en meterse en obras, lidiar con albañiles, pedir licencias y gastarse un dineral hace que a cualquiera se le quiten las ganas. Por no hablar de lo que duele perder para siempre el patio o el jardín. Por suerte, las cosas han cambiado mucho. Hoy en día existe una forma de disfrutar de un buen chapuzón en casa sin pasar por el calvario de las reformas y, lo mejor de todo, sin hipotecar el espacio de tu patio para el resto del año. La clave está en las piscinas elevadas , una alternativa cómoda, rápida y mucho más económica que se adapta a cualquier rincón. Para ayudarnos a aclarar dudas, los expertos de Leroy Merlin han elaborado una guía con consejos clave tanto para elegir el modelo ideal como para ponerlo a punto de forma sencilla y sostenible. Para empezar, la gran ventaja de las piscinas sobre suelo es su versatilidad. No importa si tienes un jardín amplio, un patio de vecinos o una terraza pequeña, ya que siempre hay una opción que encaja perfectamente con tus necesidades y con los metros que tienes disponibles. Desde Leroy Merlin nos desglosan las principales opciones: • Piscinas hinchables y tubulares Si buscas algo rápido, económico y para usar principalmente durante los meses de calor, las piscinas hinchables son la mejor opción si lo que buscas es sencillez. Se montan en cuestión de minutos y son perfectas para usar puntualmente o si hay niños en casa. Un paso más allá están las piscinas tubulares. Estas de Leroy Merlin incorporan una estructura de tubos metálicos que les da muchísima más estabilidad y resistencia, permitiendo tener más profundidad y capacidad de agua. Lo mejor de ambos mundos es que, cuando termina septiembre, se vacían, se desmontan y vuelves a tener todo tu patio libre para el otoño. • Madera, acero o composite Si prefieres una piscina que se quede fija y que además aporte un toque elegante al diseño de tu jardín, los modelos de acero, madera o composite son perfectos. Ofrecen una durabilidad excelente y una integración estética muy cuidada en el exterior. Para quienes buscan el máximo confort, las piscinas elevadas premium combinan estas estructuras robustas con revestimientos de alta calidad y un gran nivel de personalización. Muchas de ellas vienen prácticamente listas para usar, ofreciendo la misma experiencia que una piscina de obra pero sin haber levantado ni un solo azulejo. Tanto si decides estrenar piscina este año como si ya tienes una guardada en el garaje, la preparación antes del primer baño es una de las partes más importantes si quieres alargar la vida útil de tu piscina, ya que no solo se garantiza que el agua esté limpia y segura para la familia, sino que además alarga la vida útil de todo el equipo. Antes de llenar o encender nada, dedica un rato a hacer una revisión general . Es fundamental limpiar a fondo el vaso y las paredes para eliminar el polvo o los residuos acumulados durante el invierno. Comprueba que el sistema de filtración esté en orden, que las bombas funcionen bien y asegúrate de que no haya pequeñas fugas en las juntas o mangueras. Una vez esté llena, el paso definitivo es controlar los niveles de pH y cloro antes de meterse al agua. Hace años existía la mala costumbre de vaciar la piscina por completo al acabar el verano y volver a llenarla al año siguiente. Hoy en día, por ecología y por el bolsillo, esa práctica está totalmente desaconsejada. El agua es un recurso valioso y las tecnologías actuales permiten conservarla en perfecto estado durante varias temporadas seguidas. Solo se debería vaciar la estructura si hay que hacer alguna reparación técnica importante. Para mantener el agua cristalina mes tras mes sin que se dispare el consumo de recursos, el secreto está en mantener un buen equilibrio químico . Usar productos de mantenimiento de calidad y dejar que la depuradora funcione las horas necesarias es lo más importante. Además, colocar un cobertor o lona cuando no se esté usando la piscina es el mejor truco, ya que evita que entre suciedad (hojas, insectos, polvo) y reduce la evaporación del agua. En los meses de más calor, el sol puede evaporar una cantidad tremenda de agua al día. Para combatir esto sin estar pendientes de la manguera a todas horas, existen diferentes soluciones: Y si te da pereza pensar en el mantenimiento diario, existen soluciones muy accesibles que automatizan casi todo el trabajo sucio sin necesidad de complicarte la vida. Los limpiafondos automáticos (los famosos robots) se encargan de dejar el suelo impecable mientras tú descansas. Por otro lado, instalar un sistema de electrólisis salina o dosificadores automáticos te permitirá olvidarte de estar midiendo el cloro a diario.