Paco Martínez (Granada, 1954) saluda afablemente a cualquiera que se le cruza. Ya sea en el paseo marítimo de Llavaneres, donde posa para la fotógrafa, o en la cafetería donde se produce esta charla. Se me ha quedado de cuando fui alcalde de Portbou, dice sonriendo. Tan hiperactivo fue cuando dejó el fútbol que se atrevió incluso con la gestión municipal. Ya no luce el bigote de su época de futbolista, de cuando era un mediocampista de zurda exquisita. Compartió habitación con Johan Cruyff en un stage de Holanda, fue el revulsivo en la final de la Recopa de Basilea y vivió desde dentro el secuestro de Quini. Mucho ha vivido desde que abandonara su Granada natal con 16 años.Seguir leyendo....