La provincia de Cádiz se prepara para vivir uno de los cambios térmicos más bruscos del año en apenas 72 horas. Según las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología, Aemet, el mercurio iniciará un ascenso generalizado desde este domingo que transformará el ambiente en buena parte del territorio gaditano, con subidas de hasta 11 grados en solo tres días en algunos municipios. El resultado será una provincia literalmente partida en dos: un interior y una franja atlántica que rozarán valores propios del inicio del verano, frente a un Campo de Gibraltar que seguirá instalado en una temperatura suave y plenamente primaveral.El caso más llamativo de todo este episodio será el de Sanlúcar, que protagonizará el mayor salto térmico de la provincia con su Feria en ciernes. El municipio pasará de unos agradables 22 grados este domingo hasta los 33°C el miércoles, once grados de diferencia que ilustran la magnitud del cambio previsto. Aunque no será la localidad con la temperatura máxima más alta, ningún otro municipio gaditano experimentará una variación tan acusada en tan poco tiempo.Las temperaturas más extremas de la provincia las registrarán Villamartín y Trebujena, donde la Aemet prevé máximas de 34 grados para el miércoles. En el caso de Villamartín, la subida será de 8 grados respecto al domingo —de 26 a 34°C—, mientras que Trebujena subirá 9 grados, pasando de 25 a 34. Unas cifras que, a mediados de mayo, resultan más propias del inicio del mes de julio que de la primavera.También destacarán Jerez y Arcos de la Frontera, donde las máximas se moverán en torno a los 32 grados, dejando un ambiente que muchos gaditanos identificarán directamente con el verano. La Campiña y la Costa Noroeste serán las zonas más afectadas por esta ola de calor anticipada, con valores que superarán con claridad la media histórica para esta época del año.Ni siquiera la Sierra escapará del ascenso térmico. En Grazalema, una de las zonas tradicionalmente más frescas de la provincia, la temperatura máxima subirá desde los 20 hasta los 27 grados. En Olvera, el miércoles se esperan ya 30°C, una cifra inusual para un enclave de montaña en plena primavera.La Bahía de Cádiz también notará el subidón, con El Puerto rozando los 31°CEl mar amortiguará parcialmente el impacto, pero la Bahía de Cádiz tampoco se librará del calor. El Puerto de Santa María será el caso más llamativo del área, con una máxima prevista de 31°C el miércoles tras arrancar el domingo con 23 grados, una subida de 8 grados. San Fernando y Chiclana de la Frontera rozarán o superarán los 30 grados, mientras que Puerto Real llegará también a esa misma cota. En la capital, Cádiz ciudad, la previsión apunta a una máxima de 28 grados, siete más que el domingo, una cifra elevada para una ciudad cuya temperatura está históricamente regulada por el mar.El cambio se notará además en las horas nocturnas, ya que las mínimas tenderán igualmente al alza, dejando noches bastante más templadas en buena parte de la provincia durante los días centrales de la semana.Tarifa será el municipio más fresco de toda la provinciaEn el extremo opuesto del mapa se sitúa el Campo de Gibraltar, que funcionará esta semana como un auténtico refugio climático. Tarifa será el municipio más fresco de toda la provincia, con apenas 22 grados de máxima el miércoles, solo dos más que el domingo y hasta doce grados menos que Villamartín o Trebujena. Más sorprendente aún es el comportamiento previsto en Algeciras y San Roque, que prácticamente no registrarán cambio alguno: Algeciras se mantendrá en torno a los 23 grados y San Roque en 24, sin variaciones significativas mientras el resto de la provincia hierve. La influencia del viento de levante y la proximidad del Estrecho explican esta anomalía climática que convierte al sur de Cádiz en un caso aparte.El resultado final para el miércoles será una provincia que, vista en el mapa, ofrecerá una imagen casi imposible: doce grados de diferencia entre los municipios más cálidos del interior y el extremo sur gaditano, en lo que supone uno de los contrastes térmicos más pronunciados que puede vivir una provincia española sin que medie ninguna cordillera importante entre sus dos extremos. La geografía, el mar y el viento hacen de Cádiz un territorio climáticamente único, y esta semana lo demostrarán una vez más.