Si no tienes moneda, ya te cobran el clavel por Bizum en la Feria de Jerez: adiós al "ay, no tengo suelto"

Wait 5 sec.

La Feria del Caballo de Jerez es un microcosmos en el que conviven muchas formas de disfrutar de una fiesta con innumerables actores que le dan esa personalidad en la que cada cual la entiende y la vive a su manera.En ese singular escenario, concentrado en los más de 170.000 metros cuadrados del parque González Hontoria, hay espacio para todo y para todos. Incluso los medios de pago llegan ya a lo más insólito.Las tarjetas se calientan. Poco efectivo y mucho plástico, como ocurre en la vida diaria, aunque hay situaciones que uno todavía no había vivido en sus muchas ferias. “Un clavelito, guapo, que tienes cara de marqués”. Seguro que les suena.feria del caballo"No puede permitirse que el día del socio en la Feria de Jerez acabe en una privatización encubierta" Pablo Fdez. QuintanillaEs la forma de entrarle al personal esas señoras que recorren las ferias de aquí y de allá vendiendo esta flor. La excusa del “no tengo suelto” hay que desterrarla. Cuando se pone ese pretexto, la respuesta deja atónito a cualquiera: “Págame con un Bizum”, mientras que se dispone a decir su número de teléfono.Claro, la reacción inmediata es poner cara de no entender nada y llegar al convencimiento de que ahí hay truco. Pues no. Así que, rendido ante la genialidad de la señora, le hago el Bizum de un euro a cambio de un clavel que “te lo dejo hasta más barato”. Es de color amarillo, que según la clavetera no da mala suerte, todo lo contrario.   Operación realizada y a por otro. Renovarse o morir es la conclusión que uno extrae de la experiencia.En Jerez, “como en ninguna otra feria”María de la O, que ya suma una edad considerable, es de Cádiz y trabaja casi todas las ferias. Viene de la de Sevilla y “llevo toda la vida, cariño mío” vendiendo claveles “y lo que sea menesté”. Lo del Bizum fue algo que se le ocurrió ante tanto ‘no llevo suelto’. Así que no lo dudó y lo puso en marcha: “Tuve que coger a mi niño para que me pusiera el ‘zun’ ese”, cuenta a lavozdelsur.es.Funcionar sí, “pero no tanto” como esperaba. De lo que sí está contenta es de la atención que se les presta a estos feriantes en el terreno habilitado en la zona de Chapín donde viven durante los días de feria: “Tenemos agua, servicios y una escuela para los niños. Todo nos lo ha puesto la alcaldesa para nosotros”, dice con satisfacción, una atención que “nada más que nos la dan aquí”. Con un mazo de claveles en el costado, sigue ofreciéndolos incansable y con la coba precisa para colarle un clavel al primer “cara de torero” que se cruce en su camino.