El giro radical de General Motors: Menos oficinas, más algoritmosParece que los vientos de cambio en Detroit están soplando más fuerte que nunca hacia el lado del software. General Motors acaba de anunciar un recorte importante en su plantilla, afectando a cientos de empleados de su área de Tecnologías de la Información (TI).Es un movimiento que, aunque suena duro, tiene una explicación clara: la empresa está obsesionada con ganar la carrera de la inteligencia artificial.No es que GM se esté haciendo pequeña, al contrario. Lo que estamos viendo es una reestructuración profunda. La compañía busca perfiles muy específicos que puedan dominar el aprendizaje automático y la automatización.Básicamente, están cambiando el «soporte técnico tradicional» por ingenieros capaces de hacer que los coches aprendan a conducir solos o que el sistema de infoentretenimiento sea más inteligente que nuestro propio smartphone.¿Por qué ahora y qué buscan realmente?La industria automotriz ya no se trata solo de caballos de fuerza o de qué tan brillante es la pintura. Ahora, el coche es una computadora con ruedas.GM sabe que si no domina la IA, se quedará atrás frente a rivales que nacieron siendo digitales. Por eso, este ajuste busca liberar presupuesto para contratar al talento que construirá los cerebros electrónicos de la próxima década.Este cambio de enfoque es una señal clara para todos los que amamos la tecnología.La computación móvil ya no está solo en tu bolsillo, ahora vive en el tablero de tu auto. La apuesta es total por plataformas que se actualizan solas y que entienden el entorno en tiempo real.El impacto humano detrás de la estrategia digitalEs imposible ignorar el lado difícil de la moneda. Cientos de profesionales con gran experiencia hoy se encuentran en una transición complicada.Aunque la empresa argumenta que esto es necesario para su supervivencia a largo plazo, el golpe para el sector de servicios informáticos tradicionales es evidente.Sin embargo, para quienes están entrando al mundo de la programación y los datos, esto abre una ventana de oportunidad gigantesca.Las empresas ya no quieren solo que «las cosas funcionen», quieren que «las cosas piensen». Es una evolución natural, pero acelerada, de lo que hemos visto en otros sectores tecnológicos en los últimos años.La inteligencia artificial como el nuevo motor de DetroitSi te preguntas en qué se traduce esto para nosotros como usuarios, la respuesta es: servicios.GM quiere que tu próximo vehículo sea capaz de predecir fallas antes de que ocurran o de optimizar la ruta de manera mucho más eficiente que un simple GPS. Para lograrlo, necesitan que su ADN sea menos de metal y más de código.La IA no es solo una moda pasajera para estas marcas. Es la herramienta que permitirá gestionar desde la autonomía de las baterías en los eléctricos hasta la seguridad activa en las carreteras.Es un salto tecnológico que redefine lo que significa ser un fabricante de autos hoy en día.Un futuro que se escribe entre líneas de códigoAl final del día, lo que vemos es una transformación de identidad. General Motors está intentando dejar de ser percibida como una empresa de ensamble para ser vista como una potencia de software.Es un camino arriesgado, pero parece ser el único posible en un mundo donde la computación móvil y la IA dictan las reglas del juego.Seguiremos muy de cerca cómo se mueven estas piezas, porque lo que pasa en esas oficinas de TI termina definiendo cómo manejaremos (o dejaremos de manejar) en muy poco tiempo.Con información de TechCrunchThe post El plan de General Motors: Cambiar ingenieros tradicionales por expertos en IA first appeared on PasionMóvil.