Los vehículos 100% autónomos sin conductor, conocidos como robotaxis, han vivido un despliegue importante en los últimos tiempos. Sucede que, a mayor presencia, más posibilidades existen también de incidentes, de sucesos inesperados y de eventos ante los que ni los más desarrollados sistemas de sensores son capaces de responder de manera adecuada. Al menos a la primera.Esto es precisamente lo que le ha ocurrido a Waymo, subsidiaria de Alphabet y líder en tecnología de conducción autónoma que prepara su desembarco en Europa para este mismo año. Durante uno de sus servicios en suelo estadounidense, un vehículo de la compañía terminó en una carretera anegada y la corriente acabó por llevarse el vehículo siguiendo el curso del agua.Por fortuna, no hubo que lamentar víctimas ni heridos, pues el coche se encontraba vacío en el momento del suceso y la empresa ya ha tomado medidas para evitar que algo así vuelva a suceder por tercera vez, pues se había reportado un caso similar en las últimas semanas. Una muestra más de que esta tecnología todavía tiene camino por recorrer y áreas de mejora, como lo demostró también el apagón de San Francisco que dejó inmovilizados a un importante número de coches de la flota de Waymo.Actualización de sistemas vía OTA para subsanar el problemaEl futuro de la movilidad apunta en dos direcciones muy definidas: sostenibilidad y conducción autónoma. Para la primera de ellas, los vehículos eléctricos van ganando peso en el mercado mientras la tecnología no cesa en su camino de mejorar la autonomía de los coches que llegan al mercado. China lidera el sector y España emerge como opción para establecer su producción en suelo europeo.Mientras, la cuestión de la conducción autónoma presenta avances notables, aunque también áreas de las que aprender y con las que perfeccionar su desempeño. En el caso de Waymo, el incidente sufrido en la ciudad de San Antonio, en el estado de Texas, obligó a la compañía a retirar temporalmente de la circulación 3.791 vehículos, tal como apunta el sitio web Electrek.La medida obedecía a una cuestión de seguridad preventiva más que a un problema generalizado de su servicio de robotaxis. Ante el caso del vehículo que accedió a una zona inundada y terminó arrastrado por la corriente, Waymo desplegó una actualización vía OTA (sin necesidad de acudir a un taller o centro oficial para instalarla) con la que espera subsanar el problema que llevó a su taxi autónomo a una situación de riesgo.No obstante, y para garantizar la seguridad de los pasajeros y la integridad de los vehículos, la compañía estadounidense ha optado por aplicar una serie de restricciones adicionales en toda su flota hasta corroborar que la actualización llega a todos sus coches. Entre esas medidas, se encuentra la directriz de evitar zonas proclives a inundaciones en un corto periodo de tiempo.Con el servicio de taxis plenamente autónomos sin conductor ganando peso en las carreteras, cualquier aspecto que tenga que ver con la seguridad es una prioridad para compañías como Waymo. La fase de preparación, la dotación técnica con sensores LiDAR, cámaras y radares de navegación y el complemento de la inteligencia artificial requieren además de la experiencia para redondear un servicio que apunta a convertirse en protagonista de la movilidad global.