'Fiarse es cobre y no fiarse es oro'. El refrán viene al pelo para ilustrar la epidemia de desconfianzas que arrasa en estos tiempos convulsos. En mercados y en política se están rompiendo a diario certezas pasadas. Los chinos disponen de una palabreja para designar sus proverbios milenarios. La palabra en cuestión es 'chengyu'. Uno de sus 'chengyus' tradicionales es el que alude a la confianza: "La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta". Como en las poesías profundas, la sabiduría oriental tiende a expresar más en sentidos que en palabras (como la grafía ideográfica china), por lo que lo de la 'puerta' no se refiere a una puerta literal sino más bien a la esencia de lo que se es. Así, la ideología, la identidad, la fortuna, la integridad personal o cualquier elemento valioso traiciona la confianza otorgada en el momento en que sobrepasa umbrales definidos o puertas abiertas por la confianza otorgada. Seguir leyendo....