Una Catalunya "ambiciosa", "sin complejos", que no se ponga límites ni tenga "miedo" a la revolución tecnológica que está a la vuelta de la esquina, pero también con unos valores centrados en la "fuerza de la razón y no del uso de la fuerza" y el respeto al derecho internacional. El president de la Generalitat, Salvador Illa, ha cerrado su frenética agenda en California con este alegato a favor de abrir las puertas de par en par a la innovación que se cuece en Silicon Valley, pero hacerlo con una estrategia prociencia, protecnología y unos valores antagonistas a lo que representa el neoliberalismo de Donald Trump. Lo ha hecho desde la planta de Los Ángeles de Grífols, alabada por el president como paradigma de empresa que se ha expandido en el mundo sin perder las raíces, y con acuerdos en el zurrón en materia climática y científica y expectativas en el ámbito de la tecnología y el sector audiovisual. Seguir leyendo....