El análisis de un fragmento del meteorito Almahata Sitta detectó anfíboles, minerales que solo pueden formarse bajo presión elevada y en presencia prolongada de agua. Para los científicos, esto sugiere que la roca nació dentro de un cuerpo muchísimo mayor que un asteroide convencional, posiblemente un protoplaneta de hasta 1.800 kilómetros de diámetro similar a Ceres.