Donald Trump regresó a la Casa Blanca el viernes al caer la tarde, de vuelta de un viaje maratoniano a China que dejó más escenografía que certezas . Venía con aire cansado, traje oscuro, camisa blanca abierta sin corbata y gorra blanca con las letras USA. Caminó despacio hacia los reporteros, se detuvo apenas unos segundos y, sin aceptar preguntas ni ofrecer detalles, proclamó: «Ha sido un gran éxito. Un momento histórico». Después siguió hacia la residencia. A las siete de la tarde, la jornada quedó oficialmente cerrada. El presidente volvía a Washington con titulares comerciales, imágenes de triunfo y muy, muy pocas explicaciones. También volvía a la gran crisis que tiene abierta y le consume, la guerra con Irán.... Ver Más