En la región de Jabárovsk, en el Lejano Oriente ruso, un tierno cervatillo de un mes fue rescatado de un bosque tras quedar huérfano; al parecer, un tigre cazó a su mamá. Tras verlo solito tres días junto a un camino forestal, unos vecinos lo llevaron a casa, le dieron biberón y llamaron a un grupo de expertos. Ahora, este amigable y glotón pequeñín, bautizado como Axel, vive a salvo en un jardín zoológico local, adaptándose feliz a su nuevo hogar. ¡Una historia con final feliz!