La falta de avances en la negociación entre el colectivo médico y el Ministerio de Sanidad ha llevado al Sindicato Médico de Andalucía (SMA) a plantear una posible huelga indefinida. Así lo ha advertido el presidente de la organización, Rafael Ojeda, durante una entrevista en el programa "Despierta Andalucía", coincidiendo con la cuarta semana de paros convocados este año por los facultativos.Ojeda ha explicado que esa posibilidad ya se encuentra sobre la mesa de las organizaciones médicas, aunque ha insistido en que se trata de una medida que desean evitar. "No es una decisión fácil, la tenemos que coordinar y no queremos dar ese paso. Es más difícil a las puertas de unas vacaciones, pero es indiscutible que el siguiente paso va a ser una huelga médica indefinida", afirmó el representante sindical, que reconoció la complejidad del momento actual para intensificar las movilizaciones.Falta de diálogoEl presidente del SMA ha mostrado además su preocupación por la ausencia de diálogo con el Ministerio de Sanidad y por la falta de avances en la negociación. "El Ministerio no tiene voluntad de hablar con nosotros y es imposible que nosotros renunciemos a nuestras reivindicaciones", sostuvo. A su juicio, la falta de interlocución amenaza con prolongar el conflicto. "La alternativa a no hablar es cronificar el conflicto", advirtió.En relación con el impacto de la huelga sobre los pacientes, Ojeda consideró que gran parte de los usuarios de la sanidad pública comprende las razones de las protestas. Según explicó, los ciudadanos son conscientes de las dificultades existentes para acceder a consultas médicas y perciben un deterioro progresivo del sistema sanitario. "El paciente protesta por las incomodidades pero sabe que no podemos seguir así", señaló.El dirigente sindical aseguró que el actual conflicto responde a un malestar acumulado desde hace años dentro del colectivo médico y que la situación se ha vuelto "insostenible". En este sentido, vinculó el estallido de las protestas al debate sobre el Estatuto Marco y reclamó una reflexión por parte de todas las administraciones. "Esto tendría que hacer reflexionar a todos los políticos, no solo al Ministerio de Sanidad; también la Junta de Andalucía y todas las comunidades autónomas tienen que tomar nota del malestar médico", concluyó.