Los científicos sospecharon que el océano profundo escondía piezas clave del rompecabezas climático. Ahora, una investigación en el Índico ha sacado a la luz una anomalía milenaria: una masa de agua hipersalina que pudo haber atrapado CO₂ y retrasado el calentamiento global cuando la Tierra salía de la última glaciación.