Un niño resbaló en plena tormenta y casi es arrastrado por las aguas de una calle inundada en la ciudad china de Guangzhou. En segundos, varios repartidores que circulaban por la zona dejaron sus motos y se lanzaron al rescate, logrando sujetar al menor antes de que se lo llevara la corriente. El video se ha viralizado en redes sociales como ejemplo de valentía y solidaridad anónima en medio del caos desatado por lluvias torrenciales.