Jon Rahm, a tres golpes de la cabeza, vuelve a tener opciones en un grande

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Cada vez es más difícil considerar el PGA Championship como el 'hermano pobre' del 'Grand Slam'. La preparación de los campos en los que se celebra y la tensión que se respira en el ambiente hacen que, en los últimos tiempos, el ganador sea merecedor de todos los honores de quien entra en el Olimpo del golf. Esta edición de Philadelphia se está mostrando como una de las mejores de los últimos años, con un recorrido que está poniendo a prueba a las principales estrellas y con el que no han podido 127 de los jugadores que tomaron la salida. La parte buena es que dos de los que sí lo consiguieron son españoles, David Puig (-2) y Jon Rahm (-1). El jugador catalán demostró que no ha llegado a este torneo por casualidad y que ya tiene el nivel para medirse con los mejores golfistas del planeta. En apenas tres años como profesional ha conseguido otros tantos triunfos en los circuitos europeo y asiático, ha jugado unos Juegos Olímpicos y está disputando su sexto 'major', por lo que no se puede decir que le vaya a pesar la presión de los grandes escenarios. Y en Aronimink está ofreciendo su mejor versión. Después de una correcta primera ronda, cuando el campo estaba más pesado y era difícil destacar, en la segunda se mostró de lo más contundente en las salidas y firme en las llegadas, con un gran acierto en los 'greens' que le permitió firmar una tarjeta de tres abajo, para un total de -2 en el acumulado. Con esta cifra entra en el top-10 y ya puede tener miras mayores a las que aspirar. Se encuentra tan solo a dos golpes de los sorprendentes líderes, Alex Smalley y Maverick McNealy, y por qué no soñar con un triunfo iniciático en un grande como el que, en el pasado, tuvieron primeros espadas como Jack Nicklaus, Jon Daly, Brooks Koepka y Xander Schauffele. También a dos golpes de la cabeza llegó a situarse, mediado el recorrido, Jon Rahm, pero un final de vuelta más duro de la cuenta le obligó a afrontar el fin de semana con tres de desventaja. Evidentemente, en 36 hoyos es una diferencia más que salvable, de ahí la cara de satisfacción del vasco al terminar su ronda. Sabe que ha recuperado el colmillo competidor de antaño y que su momento de forma le puede ayudar a cumplir uno de los sueños de su carrera: conseguir cerrar el 'Grand Slam' español con el único título que nunca ha viajado hasta la península. Después de dos días jugando con dos compañeros de primera, como Rory McIlroy y Jordan Spieth, el de Barrica fue el mejor de la terna y se sintió como el campeón que siempre ha sido. Aguantó con paciencia un comienzo insulso de siete pares seguidos para lograr dos 'birdies' en los cuatro siguientes. Y no se vino abajo cuando dos inoportunos 'bogeys' en el 13 y el 15 podrían haber minado su moral, sobre todo porque no estaba cogiendo las calles y en los tapetes tampoco se estaba encontrando especialmente acertado. Afortunadamente, sigue conservando sus buenas manos de siempre y consiguió ir salvando el resultado en un torneo en el que es tan importante no fallar como lograr muchos aciertos. Se va a ganar con un resultado corto y estar bajo par, lo que solo han conseguido dieciséis golfistas del plantel, es todo un éxito. Sus opciones de hacerse con su tercer anillo son más que reales. Mención especial merece Ángel Ayora, que pagó cara su inexperiencia y sufrió toda la dureza de este deporte con unos segundos nueve hoyos para olvidar. Después de sentirse el rey del mundo en los nueve primeros, cuando después de tres 'birdies' se colocó en la parte alta de la tabla con dos bajo par, se le vinieron todos los fantasmas encima y pagó cara la inexperiencia de no saber superar los malos momentos. Tres 'bogeys' y dos dobles 'bogeys' dieron al traste con todo el buen trabajo previo realizado y le mandaron de vuelta a Málaga con un sabor agridulce en la maleta. No alcanzó el objetivo previsto de superar el corte, pero al menos se lleva la experiencia de saber lo que no tiene que hacer para el futuro. Aunque hay nombres de postín enseñando las garras como Scottie Scheffler y Justin Thomas (-2) y otros ganadores de grandes como Jason Day (-1) o Patrick Reed y Cameron Smith (par), hay 43 jugadores en solo cinco golpes de margen y el fin de semana promete ser más apasionante que nunca. CLASIFICACIÓN 1. A. Smalley (EEUU) -4 M. McNealy (EEUU) 3. H. Matsuyama (JAP) -3 C. Gotterup (EEUU) A. Potgieter (RSA) S. Jaeger (ALE) M. Lee (AUS) M. Greyserman (EEUU) 9. D. Puig (ESP) -2 (…) 16. J. Rahm (ESP) -1 96. Á. Ayora (ESP) +6