«Los robots y la IA ayudan mucho a los médicos pero a veces te pueden llevar a despeñarte por un precipicio como el Google maps»

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José María López-Puerta es el jefe de la Unidad de Raquis en el Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla y uno de los mejores cirujanos españoles en el campo de las patologías de la columna vertebral. Con su equipo ha logrado extirpar tumores de hasta ocho kilos a pacientes prácticamente desahuciados en operaciones de más de veinte horas. En su faceta como investigador, trabaja en varios proyectos sobre regeneración de tejidos y presidirá a partir del próximo 3 de junio el 40 Congreso de la Sociedad Española de Columna Vertebral. -En este congreso nacional se expondrán los últimos avances en cirugía y terapias sobre columna. ¿Cuáles destacaría más? -Este congreso reunirá a casi 600 especialistas de toda España, no sólo cirujanos ortopédicos sino también a neurocirujanos, rehabilitadores, etcétera. La cirugía de columna ha evolucionado mucho desde los años 80 del pasado siglo y lo más innovador quizá sea todo lo que es la inteligencia artificial y el desarrollo de software de programación quirúrgica. La inteligencia artificial nos permite hacer un estudio más profundo gracias a las nuevas tecnologías de la imagen y también una programación de la cirugía. Nos garantiza una segmentación y obtener una medicina más personalizada con guías en 3D que te facilitan hacer cirugías con cortes precisos y más seguros. Gracias a eso conocemos en tiempo real lo que estamos haciendo y cómo lo vamos a hacer. El objetivo final es mejorar todos los índices de calidad de vida de los pacientes. -¿Tiene también algún inconveniente la cirugía robótica, uno de los grandes avances de la medicina en el siglo XXI? -El robot mejora la seguridad y la precisión, permite menos irradiación intraoperatoria y hacer una programación previa, pero no es capaz de tomar decisiones de cirujanos. En ese campo queda mucho recorrido. Yo siempre digo a mis alumnos de la universidad que la robótica es un poco como el Google Maps: lo pones en el coche y te lleva una calle por la que te puedes despeñar. Y no lo haces, claro, porque lo conoces. Y esto es un poco igual, porque es el criterio del cirujano y su experiencia lo que al final te lleva a tu destino. A veces Google Maps te puede llevar a un precipicio. -¿A los médicos les cuesta mucho adaptarse a las nuevas tecnologías? -Depende un poco de las ganas que tengas y de la edad del médico. Si tienes 70 años, te costará más pero te adaptas porque hay muchos cursos de formación y las administraciones y las sociedades científicas ayudan mucho. -Todos hemos sufrido alguna vez un ataque de lumbalgia que nos ha dejado como una alcayata, pero con el sedentarismo y las pantallas supongo que estas patologías habrán crecido en la última década. ¿Lo notan en las consultas? -Sí. Y también notamos el envejecimiento de la población fruto de la mayor longevidad. Son muy frecuentes los dolores lumbares y los dolores cervicales por degeneración, que se han hecho muy prevalentes y causa muy frecuente de bajas laborales y de consumo de recursos sanitarios. El sedentarismo, los estilos de vida poco saludables, el aumento de la obesidad y el uso de las pantallas influyen mucho, especialmente los teléfonos móviles, porque mirarlos tanto provocan dolores cervicales y alteraciones de la columna. Cambiar las actividades al aire libre por las pantallas implica problemas de salud, así como la sarcopenia o falta de musculatura. -La lumbalgia es la primera causa de bajas laborales en España. Estamos hablando de un problema de salud y también de un problema económico. -Sí, aunque es algo generalizado en el mundo. La lumbalgia puede llegar a provocar una incapacidad permanente. Su impacto es muy grave y mejorar los tratamientos reduciría también la dependencia de las personas mayores. -La escoliosis afecta a niños y adolescentes y en muchos casos obliga a tratamientos agresivos o de gran impacto como los corsés. ¿Qué avances en este campo ha traído la medicina especializada en patologías de columna? -Hay enfermedades neurodegenerativas asociadas a este problema o escoliosis de tipo congénita. Y escoliosis como la idiopática, que afectan a adolescentes, cuya causa no la conoce la medicina. El impacto es muy grande porque afecta a la imagen en esa etapa de la vida y los niños a veces se vuelven introvertidos y no quieren salir a la calle porque les acompleja la deformidad de columna que tienen. Los corsés también generan cierto disconfort y no se los quieren poner. La medicina aún no ha logrado una alternativa pero investigamos su impacto y si es realmente efectivo usarlo las 24 horas del día o se puede usar menos horas con los mismos resultados, lo cual permitiría que no se tuviera que usar durante las horas escolares. También usamos ahora unos corsé de termoplástico que intentamos disimular con la ropa. Y si es posible, como digo, acortamos ese uso diario de 24 a 17 horas al día. -¿Están aumentando los casos de escoliosis? -De escoliosis idiopática, no; pero sí las escoliosis neuromusculares asociadas a varias enfermedades porque la medicina actual consigue mejorar la supervivencia de vida de todos estos pacientes. Esos niños con atrofias musculares espinales o Ataxia de Friedreich antes morían sin llegar a la edad adulta y ahora sobreviven pero a costa de desarrollar en ocasiones escoliosis muy severas. Los avances en el diagnóstico prenatal y en los cuidados durante el postparto, así como las UCIs pediátricas, están también detrás de esa mejora de la supervivencia.