Hace década y media que se abandonó un ambicioso proyecto, llamado Altos de Montecastillo, por el que la promotora malagueña Eve Marina quería construir 331 apartamentos y áticos de lujo que quedaron reducidos a un palomar, situado en la parte más alta de la urbanización que lleva desde entonces con un esqueleto de ladrillo y hormigón.Hoy, ese paisaje está cambiando. Montecastillo cuenta con 72 viviendas construidas y aproximadamente 55 más en construcción, dentro de una urbanización que ocupa unas 150 hectáreas. Las operaciones de compraventa siguen produciéndose de manera muy frecuente y continuada, según fuentes consultadas por lavozdelsur.es. La urbanización se encuentra en una ubicación privilegiada, junto al Circuito de Jerez-Ángel Nieto, un hotel de referencia —el Barceló Montecastillo— con campo de golf diseñado por Jack Nicklaus y un aeropuerto internacional a diez minutos.Una promoción de unifamiliares, en construcción, en Montecastillo.-JUAN CARLOS TORO El Hotel Barceló Montecastillo y su campo de golf han sido el único activo que nunca dejó de latir. El hotel, referente del turismo de golf en Andalucía, ha mantenido operativa una infraestructura sin la cual probablemente la urbanización no habría sobrevivido como concepto. Sigue siendo lugar de peregrinación de golfistas de toda Europa, e incluso de concentraciones de equipos deportivos de todo el mundo.El punto de inflexión: la etapa pospandemia Los cambios no llegaron de golpe. Quienes conocen bien la urbanización sitúan el punto de inflexión en torno al final de la pandemia, cuando empezó a notarse un incremento claro en la construcción de nuevas viviendas. El goteo de transacciones de parcelas y viviendas, que nunca se detuvo del todo incluso en los peores momentos, se convirtió en un flujo constante.El perfil de los compradores también ha variado. Si el proyecto original apuntaba a inversores y jubilados europeos con alto poder adquisitivo, el motor actual lo mueve en buena parte gente de la zona —jerezanos y personas de municipios cercanos— que busca tranquilidad, espacio y calidad de vida lejos del ruido urbano, pero sin alejarse demasiado de la ciudad.Pepe, un empleado de mantenimiento del campo de golf, así lo atestigua cuando lavozdelsur.es visita la urbanización. Él lleva muchos años siendo testigo de la (lenta) evolución de Montecastillo, donde ahora se intuye más vida. Nuevas viviendas que verán la luz en Montecastillo próximamente.-JUAN CARLOS TORODiez unifamiliares en construcción Uno de los ejemplos más llamativos de esta nueva etapa es la promoción que está desarrollando Rotracsa, empresa con sede en Madrid, en terrenos de Montecastillo. Anda construyendo diez viviendas unifamiliares que se están comercializando de forma escalonada: las dos primeras unidades están previstas para mayo, cuatro más para septiembre y otras cuatro para enero o febrero del año siguiente. La promotora vende esta promoción, llamada Villas Golf Montecastillo, como “villas de alta gama con diseño moderno y vistas incomparables a un prestigioso campo de golf en el sur de España, muy cercano al aeropuerto y con la seguridad de contar con vigilancia privada 24 horas”.Rotracsa promueve diez unifamilares en la urbanización de Montecastillo.-JUAN CARLOS TORO El público objetivo de Rotracsa es principalmente extranjero, lo que conecta con la vocación original de la urbanización, que durante muchos años ni olió esta posibilidad. Las parcelas, un mercado propioParalelo al mercado de viviendas terminadas o en construcción, existe en Montecastillo un mercado de parcelas que tiene su propia dinámica. El campo de golf, por ejemplo, ha sido objeto de operaciones protagonizadas por compradores estadounidenses. Y el modelo de adquirir una parcela para edificar a medida —incluso con soluciones prefabricadas— ha ganado adeptos.La fotógrafa Toñi Flores, desde la terraza de su casa. -JUAN CARLOS TOROUn ejemplo es el de Toñi Flores, una fotógrafa de El Puerto que reside desde hace unos años en Montecastillo, en una parcela de unos 500 metros cuadrados donde tiene una construcción prefabricada. Este tipo de operaciones, modestas en precio pero que multiplican la actividad en la urbanización, hablan de un mercado diversificado donde conviven diferentes perfiles de comprador y distintos rangos de inversión.Las viviendas en Montecastillo son fundamentalmente unifamiliares aisladas y algunas pareadas, en parcelas que oscilan entre 500 y 1.000 metros cuadrados aproximadamente.Una promoción de lujo, en marcha En este nuevo resurgir de Montecastillo destaca la promoción de obra nueva de diez villas pareadas a pie de campo de golf que impulsa la inmobiliaria Engel & Völkers, que comercializa por 699.000 euros. Un empleado de mantenimiento del campo de golf, cerca de donde habrá villas de lujo.-JUAN CARLOS TORO"Para el inversor internacional o el residente de estancias intermitentes, esta promoción redefine el concepto de Lock & Leave (cerrar y viajar). Al encontrarse dentro de un resort cerrado y vigilado, el propietario adquiere no solo una obra maestra arquitectónica, sino la máxima seguridad y paz mental. Es la certeza de que su inversión y su hogar están protegidos las 24 horas del día”, destaca el anuncio que se puede consultar en portales inmobiliarios.Esta promoción, prevista frente al hoyo 14 del campo de golf, en la que de momento no hay movimiento, prevé la construcción de diez villas, cada una de ellas con cuatro dormitorios, tres baños, 150 metros de superficie y 100 metros de jardín. “Residir aquí significa formar parte de una élite deportiva y social, con acceso a instalaciones de primer nivel mundial que históricamente han atraído a la Selección Española y a clubes europeos de primera línea, como el Manchester United o el Paris Saint Germain. Además, los propietarios se benefician de las infraestructuras del resort, que incluyen un sofisticado Wellness Centre con piscina cubierta, jacuzzi, saunas y gimnasio”, insiste el anuncio.Una de las obras 'abandonadas' en Montecastillo.-JUAN CARLOS TOROApartar el fantasma de los proyectos fallidos Montecastillo quiere olvidar el pasado que pudo ser y no fue. De Eve Marina SL, la promotora que abanderó (y abandonó) el proyecto estrella de la zona —Altos de Montecastillo—, que llegó a presumir de 500 trabajadores y 700 millones de euros en activos, a las nuevas promociones en marcha.Durante años, el precio de los chalets en Montecastillo se desplomó de los 600.000 u 800.000 euros de la época dorada a los 238.000 euros que se llegaban a pedir en portales inmobiliarios. El suelo estaba en 60 euros por metro cuadrado.Pero la falta de suelo asequible lo ha convertido en una opción de futuro para muchas familias, de distinto poder adquisitivo. Las palomas siguen siendo parte del paisaje, pero ya no son las únicas dueñas del lugar.