La Asociación Gaditana para la Defensa y Estudio de la Naturaleza ha vuelto a cargar contra el trazado del carril ciclista de la ruta EuroVelo a su paso por la playa de Cortadura, en Cádiz, al considerar que las labores de limpieza y mantenimiento que se están realizando evidencian el impacto ambiental de esta infraestructura sobre el sistema dunar.Según el colectivo ecologista, la retirada periódica de arena acumulada sobre el firme supone una alteración constante del funcionamiento natural de las dunas, un ecosistema que califica de alto valor ecológico y que desempeña un papel esencial en la protección de la costa frente a temporales, la fijación de sedimentos y la conservación de especies de flora y fauna adaptadas a este entorno.Junto al cartel de la Junta de Andalucía, varios usuarios han colocado vallas y pancartas en la playa de Cortadura en Cádiz- Agaden-ea sostiene que el carril ciclista fue construido en una zona especialmente expuesta a los vientos de levante y a los temporales marítimos, lo que provoca que la arena invada de forma recurrente la plataforma. Esta situación, denuncia la asociación, obliga a realizar limpiezas frecuentes con maquinaria pesada.Un trazado cuestionado desde el inicioPara la organización, estas intervenciones incrementan la presión sobre un espacio frágil y generan, además, un elevado coste económico de mantenimiento. La entidad considera que el problema no es puntual, sino consecuencia directa de una planificación que ya fue cuestionada desde el inicio por colectivos ciudadanos y expertos en ordenación del territorio.Agaden-ea recuerda que numerosos colectivos y especialistas han puesto en duda la idoneidad de este trazado por entender que su utilidad real es limitada y que existían alternativas más lógicas, seguras y sostenibles para conectar la movilidad ciclista sin afectar directamente al sistema dunar.La playa de Cortadura de Cádiz, en una imagen de archivo.-MANU GARCÍALa asociación defiende que la opción más razonable habría sido integrar la ruta por el saco interno de la Bahía de Cádiz, aprovechando corredores ya consolidados y zonas menos sensibles desde el punto de vista ambiental. A su juicio, esta alternativa habría evitado la afección directa sobre las dunas y habría reducido de forma significativa los costes de conservación.Cada episodio de fuertes vientos de levante o de temporales obliga, según Agaden-ea, a nuevas intervenciones de limpieza para garantizar la transitabilidad del carril. Estos trabajos, financiados con recursos públicos, representan para el colectivo un sobrecoste continuo que pone en cuestión la eficiencia de la inversión realizada.“No toda infraestructura ciclista es sostenible”La asociación subraya la paradoja de que una infraestructura concebida bajo criterios de movilidad sostenible requiera un mantenimiento intensivo y recurrente que compromete precisamente uno de los espacios naturales más valiosos del litoral gaditano.Desde Agaden-ea afirman que la situación actual demuestra la necesidad de revisar el trazado de la EuroVelo en este tramo y adoptar soluciones compatibles con la conservación del entorno. Para el colectivo, la protección del sistema dunar debe prevalecer frente a decisiones de planificación que, según denuncia, han terminado derivando en un problema ambiental y económico permanente.Imagen desde una duna en la playa de Cortadura, en Cádiz.-MAURI BUHIGASLa entidad insiste en que la Bahía de Cádiz cuenta con alternativas viables para desarrollar la movilidad ciclista sin comprometer su patrimonio natural. En este sentido, defiende que apostar por recorridos interiores y menos expuestos sería una decisión más sensata, eficiente y respetuosa con el territorio.Agaden-ea recalca que la promoción del uso de la bicicleta es una herramienta fundamental para avanzar hacia modelos de transporte más sostenibles, pero advierte de que estos proyectos deben diseñarse con rigor técnico, sensibilidad ambiental y responsabilidad en el uso de los fondos públicos.La asociación ecologista cuestiona la utilidad del trazado junto a la playa en Cádiz- En su denuncia, la asociación critica el “empeño sin razón de la Junta de Andalucía” y concluye que la experiencia de este tramo demuestra que “no toda infraestructura ciclista es, por sí misma, sostenible”. Para Agaden-ea, cuando una actuación exige intervenciones constantes sobre un ecosistema frágil y genera costes recurrentes, resulta imprescindible reconsiderar su localización y priorizar soluciones que armonicen movilidad y conservación.El colectivo lanza además una pregunta directa sobre el coste del proyecto: “¿Cuánto nos cuestan a los contribuyentes las obras del mantenimiento imposible de un carril sobre las dunas?”. Y responde con una cifra: 815.476,19 euros, una cantidad que, según Agaden-ea, supone “casi un tercio de lo que costó construirlo”. “¿Hasta cuándo este despilfarro?”, concluye la asociación.