Ya pueden colocar muros en forma de rampas de garaje, desniveles que obligan a los ciclistas a emplear los desarrollos de ahora, los que el ciclismo de carretera ha incorporado gracias al avance del de montaña y el gravel. Da lo mismo, si el día no está para hazañas, si se da vida a la escapada, si se deja la casa sin barrer, una etapa que podría haber sido mucho más espectacular se queda para que inscriban su nombre los que han peleado por la victoria, han aprovechado la fuga y triunfan en las calles de la localidad de Fermo, meta de la octava etapa del Giro que gana el corredor ecuatoriano Jhonatan Narváez.Seguir leyendo....