La inteligencia artificial se ha convertido en una revolución tecnológica indiscutible, pero no necesariamente en un negocio rentable para todas las empresas que la están adoptando. Mientras el gasto mundial en centros de datos, chips e infraestructura tecnológica se dispara, muchas compañías siguen sin encontrar mejoras claras de productividad y algunos expertos ya alertan del error estratégico de sustituir empleados por IA. Se está recortando talento sin mejorar resultados, advierte la tecnológica española i3e.Seguir leyendo....