Nuevo escándalo en Cantora: gritos, cerraduras forzadas y un fuerte enfrentamiento entre Kiko Rivera, su novia Lola y la guardesa

Wait 5 sec.

Cantora vuelve a quedar en el centro de la polémica. Cuando parecía que la calma comenzaba a instalarse alrededor de la finca más mediática de Isabel Pantoja , un nuevo episodio ha vuelto a sacudir el entorno familiar. Esta vez, con Kiko Rivera y su pareja, Lola García, como protagonistas de un incidente que ya está dando de qué hablar. Ha sido Almudena Mateos, la última guardesa de Cantora, quien ha decidido romper su silencio en '¡De Viernes!' para relatar el desagradable episodio que asegura haber vivido el pasado 17 de abril dentro de la propiedad. Un testimonio acompañado, además, de imágenes que muestran el estado en el que quedó la cancela principal tras haber sido supuestamente forzada. La situación, según cuenta la propia Almudena, terminó convirtiéndose en una escena de máxima tensión, con gritos, acusaciones y momentos especialmente delicados que también afectaron a su hija menor de edad, con quien residía en la finca. Según su versión, todo comenzó cuando decidió reforzar la seguridad de una de las entradas de la finca. Almudena explica en '¡De Viernes!' que había detectado una zona semiabierta y salió a comprar nuevos candados para asegurar el acceso. Sin embargo, al regresar, asegura que se encontró una escena completamente distinta a la que esperaba. «Me voy para Medina a comprar unos candados para asegurar esa puerta. Cuando regreso, encuentro que han roto el candado de la cancela de la entrada y se me descompone el cuerpo», relata. La trabajadora cuenta que accedió rápidamente al interior de la finca junto a su hija, sin saber quién podía encontrarse allí dentro. «Yo no sabía quién había arriba, y le digo a mi hija que empiece a grabar», explica en su entrevista. Fue entonces cuando, según su relato, se topó primero con varios hombres desconocidos y después con Kiko Rivera y Lola García dentro de Cantora. Una situación que, lejos de tranquilizarse, habría ido aumentando de intensidad por momentos. Almudena centra gran parte de sus críticas en la actitud que, según afirma, mantuvo Lola García durante el altercado. «Fue un trato muy desagradable. Ella me graba a mí, graba a mi hija y está todo el tiempo intentando empezar una discusión», aseguró. La guardesa describió el ambiente como especialmente hostil y tenso. «Estamos hablando de gente sin educación, sin valores. La gente empieza a gritar, a insultar», añade. Sobre Lola García, sus palabras fueron todavía más contundentes. «Lola es una provocadora. Parecía que llevaba toda la vida con Kiko. Sus formas son de barriobajera, de una persona sin educación, sin límites», sentencia. Pero el momento más delicado, según relata, llegó cuando intentó recriminar a Kiko Rivera que hubiese accedido a la finca forzando la entrada. «Se pone agresivo cuando le digo que ninguna persona que está en juicio entra en su casa forzando y partiendo cerraduras», explica. La tensión habría ido aumentando todavía más cuando Kiko Rivera llamó por teléfono a Agustín Pantoja. Almudena asegura que, en mitad de esa conversación, comenzó a escuchar gritos alrededor de su hija. «Yo escucho voces y veo a Lola, Kiko y tres trabajadores rodeando a mi hija, levantándole las manos en la cara, a voces», afirma. «Me vi a todo el mundo encima mía y llega un momento en el que Kiko está a dos centímetros mío», añade la guardesa sobre uno de los instantes más tensos de aquel día. Según su testimonio, Kiko y Lola no habrían acudido a Cantora de forma casual. Almudena sostiene que la visita tenía como objetivo retirar distintos objetos de la finca supuestamente por indicación de Isabel Pantoja y Agustín. Aunque asegura desconocer exactamente todo lo que salió de la propiedad, sí identifica algunos elementos concretos. «Se llevaron un Bugatti descapotable blanco y calesas de caballos», afirmó. La guardesa también denuncia que, desde aquel episodio, la situación dentro de Cantora se habría complicado todavía más. Según su versión, «desde que han abierto las puertas de Cantora y que ya se puede acceder, ha habido saqueos», asegura durante su intervención. Almudena Mateos también ha querido poner el foco en la situación precaria que, según denuncia, llevaba tiempo viviendo dentro de la propiedad. Cuenta que estuvo un año y medio trabajando en Cantora y que pasó nueve meses sin cobrar, además de convivir con continuos cortes de agua y electricidad mientras residía allí junto a su hija menor.