Imaginen un valle fértil en el Peloponeso, atravesado por el río Eurotas. Allí, hace más de 3.300 años, se alzaba un palacio micénico que controlaba el territorio. Siete kilómetros al norte, en una colina, los habitantes celebraban rituales religiosos. Ese paisaje, hoy polvoriento bajo el sol griego, fue testigo del nacimiento de un pueblo: los […]