Munir Jalil, economista jefe para la región Andina de BTG Pactual.Foto: BTG PactualMunir Jalil, economista jefe para la región Andina de BTG Pactual, advirtió que la economía colombiana se encuentra ante una decisión crítica que definirá su calificación crediticia y el comportamiento de sus indicadores clave en los próximos años.El experto insistió en que Colombia enfrenta desafíos fiscales, producto de la caída de los ingresos del Gobierno, lo que ha generado la necesidad de buscar nuevas fuentes de financiamiento, ya sea mediante una reforma tributaria o recortes presupuestales, que no se han materializado.Incluso, Jalil señaló que alrededor de $10 billones en el presupuesto no tienen proyectos atados, una situación que considera compleja y que constituye una señal de alerta sobre la ejecución presupuestal.El economista recordó que, en medio de este escenario, calificadoras como S&P rebajaron la nota soberana de Colombia a BB-, aunque fue enfático en que el país está en riesgo de caer a una nota de B si no se soluciona el problema fiscal.Y advirtió que en adelante el mercado debe vigilar de cerca las decisiones de Moody’s y Fitch, ya que un movimiento de su parte aumentaría drásticamente la presión sobre el tipo de cambio y cambiaría el perfil de los inversionistas extranjeros hacia unos de mayor riesgo que exigirían tasas aún más altas.Las proyecciones de BTG Pactual sugieren que, de intensificarse el escenario negativo y perderse la confianza institucional, el dólar en Colombia podría tocar los $4.200. Esto debido a que históricamente, países que sufren bajas en su calificación crediticia experimentan depreciaciones de entre el 15 % y 25 % en un periodo de uno a dos años.En este contexto, según el vocero, la autonomía del Banco de la República actúa como un «dique de contención» frente a las presiones políticas por aumentar el gasto y se convierte en un garante de la estabilidad institucional.El economista sostuvo que la decisión de mantener las tasas de interés en niveles de cautela busca proteger la institucionalidad y la credibilidad del país ante los mercados internacionales, esto tras la decisión unánime de la Junta Directiva de no hacer cambios en la política monetaria en la sesión del 30 de abril.Los tres escenarios para el futuro de ColombiaJalil plantea tres posibles trayectorias para la economía nacional: una estabilización de sus cuentas públicas, una aceleración de la crisis o un mantenimiento de las condiciones actuales.El primer escenario, explicó, depende de un mandato enfocado en solucionar lo fiscal y buscar la convergencia de los números, lo que permitiría al Banco de la República completar su ciclo de política monetaria con éxito.Por el contrario, en un escenario más crítico, donde se ataca directamente la autonomía del Banco de la República y se produce un deterioro fiscal profundo, el país perdería rápidamente su grado de inversión, lo que provocaría un reprecio violento de los activos colombianos.También es posible que el Congreso de la República siga bloqueado y no pueda solucionar el hueco fiscal, lo que mantendría la amenaza de una calificación negativa y un banco central en pausa.—