El 'sueño americano' lo es solo para los más adinerados. No es una novedad para nadie, el resto del mundo es consciente de que en los Estados Unidos de Donald Trump todo funciona un tanto distinto. El precio de las entradas para los partidos del Mundial suele ser una cantidad fija, más barata o más cara en función de la fase del torneo y la grada en la que uno quiera adquirir su asiento. Pero allí es diferente, el precio se ajusta a la oferta y la demanda, uno de los principios más básicos y a su vez más importantes de la economía.Seguir leyendo....