¿Más gas ruso en la Unión Europea? ¿España como una de las principales puertas de entrada? Los datos de la plataforma Kpler así lo atestiguan. Los países miembros de la UE habrían comprado durante el primer semestre de 2026 gas natural licuado procedente de Rusia por valor de unos 6.000 millones de euros, de los que una cuarta parte, 1.500 millones, han llegado, al menos de manera provisional, a España.El caso es que mientras la mayoría de los ciudadanos de la UE piensan, muy posiblemente, que sus estados no están comprando combustibles fósiles a Rusia como consecuencia del embargo aprobado al inicio de la guerra con Ucrania, hay que recordar que dicho embargo dejó fuera al gas, para el que se estableció un período transitorio. En la actualidad, lo cierto es que la UE está en pleno proceso de aceleración de compras, ya que a fin de año expira precisamente la moratoria existente y se prohibirá con carácter definitivo (salvo giro del guion) la compra de gas ruso.Por lo pronto, Kpler estima que en el período que va de enero a junio, han llegado a los puertos europeos casi 10 millones de toneladas de gas natural licuado, lo que supone un 16% más que en el mismo período del año pasado. Los datos de las importaciones españolas serían incluso superiores, un 38% más.Francia, Bélgica y España son los países que están a la cabeza de las importaciones de gas ruso. Los puertos de Bilbao, Barcelona y Sagunto son los que han recibido la mayor parte de los cargamentos con destino a España.Tablero internacional complicadoEl calendario que han acordado los 27 habla de la extinción de todos los contratos de gas natural licuado a fin de 2026 y del 30 de septiembre de 2027 para el gas procedente de gaseoducto. ¿Pero qué ocurre con el conflicto de Oriente Medio, en qué medida puede afectar a este acuerdo comunitario? Pues, en principio, la hoja de ruta pactada en Bruselas no ha sufrido modificaciones, pero no hay que descartar nada. De hecho, se estima que estás 'sobrecompras' del primer semestre tienen tanto que ver con la cercanía del fin de los compromisos, como con el inicio de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán el pasado 28 de febrero. La reanudación de los bombardeos en la zona la semana pasada han servido para constatar de nuevo que es 'automático' el incremento del gas y el petróleo. Hoy, por ejemplo, el precio del petróleo Brent se ha aupado a los 83 dólares, mientras que el gas natural, en el Mercado Ibérico (MIBGAS), el de España, tiene un precio de 53,08 euros/MWh.La venta de hidrocarburos ha sido fundamental para que Rusia haya podido financiar la guerra con Ucrania. Pese a las sanciones y embargos internacionales que recibió Rusia tras las invasión, datos del británico Centro de Investigación en Energía y Aire Limpio (CREA es su acrónimo en inglés) afirman que Rusia habría ingresado más de 900.000 millones de dólares durante los tres primeros años del conflicto (2022-25), procedentes tanto de las ventas de petróleo como de gas, dinero que ha sido imprescindible para financiar el conflicto con Ucrania.Las compras de India y China a 'precio político', las propias importaciones de gas por parte de la UE, el papel distribuidor-mediador de Turquía, el nuevo conflicto de Oriente Medio, la 'flota sombra' de petroleros rusos o vinculados a Rusia que sigue operando... son muchas las variables que entran en juego en este tablero en que se entremezclan los intereses económicos –y las alianzas– de todas las potencias mundiales.