Las vacaciones de Juan Martín, hijo de la actriz Lydia Bosch, y Daniela Meroño, hija de la también intérprete Raquel Meroño, dieron un giro inesperado durante su estancia en Bali. La pareja sufrió un grave accidente de moto que les obligó a permanecer varios días hospitalizados y que, según ellos mismos han reconocido, pudo haber terminado de forma mucho más grave.Los dos jóvenes relataron lo ocurrido en un vídeo publicado en redes sociales, donde explicaron que "tuvimos un accidente de moto". También aprovecharon para pedir prudencia a quienes viajen a la isla, insistiendo en la importancia de utilizar el casco y alertando sobre la complejidad del tráfico en la zona.El relato del accidenteDaniela Meroño explicó que "no tuvo que ver con nadie, fuimos literalmente nosotros, nos desequilibramos con la moto y nos metimos en una acequia. Gracias a Dios, porque podía haber sido catastrófico". Juan Martín coincidió en que "el accidente fue súper tonto" y, además de revelar que su pareja "se desmayó tres veces" tras el impacto.La creadora de contenido también recordó que "cogimos las motos y a los dos minutos de cogerla tuvimos un accidente. Yo me desmayé tres veces. Juan estaba superestresado". Aunque ninguno sufrió lesiones de gravedad, él recibió cinco puntos de sutura por una herida en la pierna y ella tres, además de diversas contusiones en codos, espalda y glúteos que les impidieron continuar con normalidad el viaje.Tres días de hospital y un viaje que terminó de forma inesperadaEl accidente obligó a ambos a permanecer tres días ingresados y a renunciar a varias de las actividades que tenían previstas para el final de sus vacaciones debido a las heridas y al proceso de recuperación. Además, explicaron que su paso por el hospital no fue una experiencia positiva.Juan compartió varias imágenes de su estancia en el centro sanitario y reflexionó sobre lo ocurrido al asegurar que "termina un viaje increíble que nunca voy a olvidar. Pasé de estar viviendo los mejores días de mi vida a terminar en un hospital al otro lado del mundo. Por suerte, todo quedó en un susto, pero estos días me han enseñado lo rápido que puede cambiar todo y la importancia de vivir cada momento. Y, sobre todo, gracias a mi compi de viaje por cuidarme tanto y por no separarte de mí ni un solo momento".