Desde hace 104 años, cuando vivía la generación superviviente de abuelos de los sesentones de hoy, cualquier enfrentamiento futbolístico entre España y Francia se ha convertido en algo más que un duelo de máximo calibre internacional. Una enfrentamiento entre dos naciones separadas por una frontera en los Pirineos, una rivalidad geopolítica que se trasladó al fútbol y más de veinte guerras. El peso de la historia vuelve a concentrarse en un partido de alcance universal, la primera semifinal del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá. Llueve en la calurosa Dallas, estadio Cotton Bowl donde Marcos Llorente desnuda su torso sin sol para sus rutinas antes del entrenamiento. Hay una nube de periodistas de todo el mundo, multicultural, para atender a las palabras de Pedro Porro y Álex Baena. Atmósfera total de Copa del Mundo, semifinal a tope para España. «Va a ser un partido muy bonito con dos de las mejores selecciones del mundo. Un partido que el espectador disfrutará. Venimos de jugar muchas veces contra ellos, todas a nuestro favor, y esperemos que mañana sea igual», comenta Álex Baena . Hace 104 años los jugadores se anudaban pañuelos a la cabeza para sanar los golpes, tan lejos de las cámaras hiperbáricas y los cubos de agua helada para recuperar pulmones y músculos que hoy se aplican los futbolistas. Aquella selección española formó en el estadio de Bouscat en Burdeos, un 30 de abril de 1922, con Ricardo Zamora; Pedro Vallana, Txomin Careaga; Josep Samitier, Manuel Meana, José María Peña; José Echeveste, Félix Sesúmaga, Manuel López 'Travieso', Txomin Acedo y Paulino Alcántara. Dos defensas y cinco delanteros. ¿Quién dijo miedo? España ganó por 0-4, gracias a dos dobletes de Paulino Alcántara y 'Travieso'. Fue la inauguración oficial de la rivalidad entre ambas selecciones y forjó el mito de la amortizada 'Furia española'. «Jugar contra Francia siempre es especial, sobre todo cuando juegas unas semifinales de un Mundial. El rival que tengas enfrente siempre va a ser bueno. A nosotros nos da un plus para jugar mañana porque Francia es una de las mejores selecciones de este Mundial», analiza Pedro Porro con cierta perspectiva histórica. España lidera la estadística en uno de los clásicos más intensos y equilibrados del fútbol: son 18 victorias frente a 13 triunfos franceses y 7 empates. Pese a la profusión de enfrentamientos, solo dos veces ambos países se disputaron títulos. El primero aún perdura en la memoria de los más veteranos, final de la Eurocopa de 1984 en el Parque de los Príncipes de París, triunfo de los vecinos galos con un gol de falta de Platini que se le coló por el costado a Arconada. En la otra final también perdió España. Título sin empaque aún, la Liga de Naciones, final de 2021 con aquel gol polémico de Mbappé. Entre medias, alguna otra decepción para España. La única vez que se cruzaron en una Copa del Mundo fue en los octavos de final de Alemania 2006. El partido terminó a favor de los galos (3-1), con goles de figuras galas como Ribéry, Vieira y Zidane. «Nuestra fortaleza es estar todos unidos. Ya nos vamos conociendo después de tantos partidos y hay que ver cada partido como una final», enfatiza Pedro Porro. España se sacudió sus ásperas derrotas ante los franceses en la Eurocopa 2012, la que levantó la fabulosa generación del Mundial de Sudáfrica. Un 2-0 en los cuartos de final de la Euro ganada por la selección con dos goles de Xabi Alonso, en aquel centro del campo que maravillaba con Xavi, Iniesta y David Silva. «Sabemos que los cuatro jugadores que tiene Francia arriba están más cómodos cuando transitan ofensivamente, pero nosotros intentaremos, como siempre, tener la posesión de balón y tener las menos pérdidas posibles para no favorecer al rival», cuenta Álex Baena. España ha marcado una paternidad deportiva al imponerse en siete de los últimos diez encuentros disputados entre ambas. A cuatro días de cumplir 17 años, Lamine Yamal convirtió un golazo con un tiro por la escuadra del marco defendido por Maignan y le otorgó a España el pase a la final de la Euro 2024. El más reciente enfrentamiento fue partidazo en las semifinales de la Nations League 2024-25, que acabó con victoria española por 5-4. «Nuestra fortaleza es estar todos unidos. Ya nos vamos conociendo después de tantos partidos y hay que ver cada partido como una final», concluye Pedro Porro.