La directora de la Guardia Civil, Mercedes González, ha pasado hoy otra vez por el juzgado para hablar de sus encuentros con Leire Díez. Lo ha hecho como imputada. Es curioso –puede que sea opinión, se avisa– eso de tener imputada a la directora general de la Guardia Civil, que siga en su puesto. La señora González ha declarado ante el juez que en todo lo que se refiere a Leire Díez "se siente una víctima política de Santos Cerdán", sin aclarar los porqués de esta afirmación.Bien... lo cierto es que medios de distinto signo coinciden en señalar que la directora de la Guardia Civil ha afirmado que nunca ha colaborado con ninguna "cloaca" (sic), ni ha colaborado en boicotear sumarios judiciales que pudieran ser "sensibles" –usemos nosotros también este bonito eufemismo– para el Gobierno, el PSOE o el presidente Pedro Sánchez.Esta declaración es realmente importante porque, si se analiza bien, siembra más dudas de las que despeja. Al ser preguntada por sus dos encuentros –recuerden que fueron reducidos a dos 'cafés', o sea, en términos de tiempo podemos convenir en que no más allá de media hora cada uno–, González ha afirmado que "si Leire me hubiera dicho que venía de su parte (se refiere a Cerdán) no me hubiera sentado con ella", porque no le caía bien, no le gustaba. Son al menos dos las preguntas que rápidamente vienen a la cabeza, desde qué sabía la directora de la Guardia Civil acerca de Cerdán ya por entonces para hacer esta afirmación o, incluso, de parte de quién le decía que venía a verla una supuesta desconocida (para ella) como era Leire Díez. De cualquier manera, González ha señalado que Leire Díez en ningún caso le pidió interferir en investigaciones judiciales –reparen los lectores la facilidad con la que se dice algo de este alcance– pero tampoco queda claro de qué hablaron, cual era el motivo exacto de sus dos (incluso puede que tres, según la UCO de la Guardia Civil) visitas.Los 323.000 euros de CerdánPero es que hoy también ha sido el día –bueno, uno más– de Santos Cerdán. La UCO estima en 323.000 euros los ingresos "de más" de los que habría disfrutado Santos Cerdán entre 2015 y 2024, con un pico de máximos entre 2019-23, fechas en las que José Luis Ábalos fue el ministro de Transportes. Aquí es inevitable opinar de nuevo: a ver, o queda todo un mundo por destapar o estamos hablando de alguien que se ha pringado, siempre según la UCO, por poco más de 323.000 euros en nueve años. Que cada cual extraiga sus propias conclusiones. El grueso de ese dinero provendría del supuesto amaño de once contratos en el período de Ábalos en dicho ministerio, contratos de los que él personalmente habría colaborado en la obtención de un 2% de comisiones ilegales por ayudar a facilitar las adjudicaciones. Servinabar, la empresa navarra de la que presuntamente Cerdán tenía el 45% de las acciones es la que aparece como beneficiaria de estas gestiones.Pero es que el horizonte no es mucho mejor. Hoy mismo la Unión Europea (UE) ha hablado de distintas cuestiones relacionadas con España. El borrador del Estado de Derecho de la UE 2026 destaca, es cierto, las medidas anticorrupción impulsadas por el Gobierno, pero advierte de que los problemas de corrupción siguen sin solucionarse, entre otras cosas por la excesiva duración de los procesos judiciales, algo a lo que tampoco ayudan "las continuas manifestaciones del poder ejecutivo y legislativo contra el judicial", según dicho informe. Hay tiempo y sitio para alguna pulla al Gobierno de Sánchez, ya que el informe recoge que la percepción de corrupción que tienen los ciudadanos españoles ha aumentado de forma significativa durante los últimos cinco años. Según el Eurobarómetro sobre este tema, el 92% de los ciudadanos españoles considera que la corrupción está muy extendida en nuestro país, mientras que la media de la UE es del 71%, una diferencia bastante significativa.