Al hablar de casas modulares nos encontramos con ejemplares que demuestran ser un desafío absoluto a las leyes de la métrica. Lo cierto es que muchas de ellas consiguen salir victoriosas de este reto, demostrando que contar con un hogar con lo indispensable para una vida sostenible es solo cuestión de imaginación, y que esta no está reñido con la arquitectura ni con el buen gusto.El auge de las casas prefabricadas ha hecho que el catálogo se amplíe, ofreciendo alternativas que apuestan por la distribución horizontal como la Burleigh 9.6 frente a las que ante la ausencia de longitud abogan por maximizar el espacio en altura, tal como hace la vivienda Tommy. En lo que sí hay un consenso generalizado es en el hecho de que estos hogares de tamaño reducido parecen tener su hábitat natural en zonas resguardadas y en las que el medio ambiente sirva como refugio lógico. Ese es, precisamente, el punto al que mira la Springbrook 7.2 de la que hemos sabido a través de New Atlas.Aprovechamiento del espacio y apuesta por la luz natural, aspectos destacados ❮ ❯ Una residencia movible que nos ofrece una pista de sus cualidades en su propia denominación. Con una longitud de 7,2 metros, la vivienda desarrollada por el fabricante Removed Tiny Homes se presenta con un aspecto exterior moderno y de estilo industrial gracias al gris del acero Colorbond, un revestimiento lacado que ayuda a mantener su integridad ante climas extremos. Además, integra en uno de sus laterales un toldo para dar vida a una agradable zona de terraza y relax.La casa Springbrook 7.2 comparte elementos comunes con el resto de viviendas de su segmento, como la apuesta firme por la iluminación natural a través de un nutrido conjunto de ventanas. El acceso principal se realiza precisamente mediante una puerta doble acristalada de arriba abajo; una entrada directa a un salón equipado con un sofá esquinero y dotado de un gran ventanal lateral que imprime una gran personalidad a la estancia y en el que ya se percibe uno de los primeros puntos clave: la altura de sus techos.Con poco más de siete metros de longitud la transición del salón a la cocina se produce de manera natural. En dicha estancia hay un punto que sorprende a primera vista y es la cantidad de espacio de almacenaje existente. La presencia de elementos imprescindibles como un fregadero, una nevera con apartado de congelador, un horno y una placa con dos quemadores alimentada por gas propano podrían ser la guinda, pero hay más.A la espalda de esa área destinada a los electrodomésticos y utensilios aparece un comedor con dos bancos fijos situados a ambos lados de una mesa, los cuales sirven además para multiplicar los lugares en los que colocar cualquier objeto. En este rincón también se ha colocado una ventana independiente con el objetivo de que este coqueto comedor disfrute de iluminación orgánica.Tres estancias en la planta inferior y altura reservada para el dormitorio ❮ ❯ Junto a la cocina y culminando la distribución de la planta inferior se encuentra el baño, en el que también el diseño ha tenido una dosis extra de trabajo. No es habitual encontrar una claraboya que ilumine la ducha y, sin embargo, la Springbrook 7.2 cuenta con ella, mostrando una vez más su convicción de la importancia de la luz natural en una solución habitacional llamada a colocarse en zonas libres de contaminación. El baño lo forman, además de la ducha, un inodoro de compostaje y un lavabo con mueble para guardar toallas, jabón, champú y todo lo necesario para el aseo personal.Ahí termina el recorrido por la planta baja de la vivienda, pero todavía queda por hablar del dormitorio. Para llegar a él hay que volver a un punto entre el salón y la cocina donde se dibuja la silueta de unas escaleras que, además de dar acceso a la planta superior, suponen una solución de almacenamiento más. Los peldaños cuentan con una zona de transición situada justo sobre el espacio del comedor, aprovechando la propia barandilla del altillo para integrar un escritorio que hace las funciones de oficina.Justo al atravesar esa zona se accede al dormitorio, de cama doble y que también cuenta con lugares para guardar ropa o cualquier otro objeto. Pese a que esta minicasa presenta techos altos en su planta baja, el dormitorio se ha tenido que conformar con una altura tipo loft. No se trata de un capricho o de una obligación espacial, sino que fue así a petición del comprador, que diseñó la distribución de la Springbrook 7.2 a su gusto, un punto que también impide que haya trascendido su precio.