Antonio Banderas ha vuelto a demostrar que su amor por su tierra, Málaga, y por la cultura andaluza va mucho más allá. El actor, convertido desde hace años en uno de los grandes embajadores de su ciudad natal, ha confesado cuál es uno de esos platos a los que no puede resistirse.Cuando le preguntaron por un plato andaluz que pudiera hacerle “perder los papeles”, el intérprete recurrió directamente al recetario tradicional del sur: el ajoblanco con cabello de ángel y un poco de uva. Una combinación que Banderas definió con una sola palabra: “maravillosa”.La confesión se produjo durante la Gala de la Guía Michelin España & Andorra 2026, celebrada en la capital malagueña. En una conversación con la agencia de comunicación Kova, el actor fue preguntado por esa elaboración de la cocina andaluza por la que siente una especial predilección.Su respuesta puso nuevamente el foco sobre una de las recetas más reconocibles de la gastronomía popular de Andalucía. El ajoblanco es una sopa fría elaborada con ingredientes humildes, pero capaces de ofrecer una textura cremosa y un sabor delicado cuando se combinan correctamente: almendras, ajo, pan, aceite de oliva, vinagre y agua fría.Aunque suele relacionarse especialmente con los meses de calor, también puede servirse como una cena ligera y diferente durante cualquier época del año. El contraste entre su sabor suave y el toque dulce de las uvas lo convierte en una propuesta sencilla para preparar en casa sin demasiadas complicaciones.Son muchas las personas que han compartido en internet sus pasos para elaborar este plato.Se dice que el ajoblanco podría ser la receta original del gazpacho andaluz, ya que antiguamente no llevaba tomate y se preparaba únicamente con productos que se tenían a mano, como el pan, el aceite, el ajo y las almendras.Más allá de cuál sea su verdadero origen, esta elaboración destaca por su sencillez. Para conseguir una crema fina se recomienda utilizar un robot de cocina potente, tipo Thermomix, porque es necesario triturar correctamente las almendras.Para preparar el ajoblanco se necesitan 180 gramos de miga de pan, 500 mililitros de agua fría, 120 mililitros de aceite de oliva virgen extra, 100 gramos de almendras crudas, un diente de ajo, una cucharada de vinagre, sal y uvas.Cómo preparar el ajoblanco paso a pasoLa preparación comienza dejando la miga de pan en remojo dentro del agua fría. Es importante que quede bien empapada, por lo que deberá mantenerse así durante unos 20 minutos.A continuación, se introduce la miga junto con el agua en el vaso de la batidora. Se añade el diente de ajo sin el corazón, el vinagre y las almendras crudas. La mezcla debe triturarse durante aproximadamente cinco minutos, hasta conseguir una crema suficientemente fina.El paso decisivo para lograr una textura cremosa consiste en incorporar el aceite de oliva virgen extra en forma de hilo, mientras se continúa batiendo, de una manera similar a la utilizada en la preparación del salmorejo. De este modo se consigue que los ingredientes se integren y alcancen la consistencia adecuada.Para terminar, solo queda rectificar el punto de sal y servir el ajoblanco acompañado de unas uvas. También puede añadirse melón, otro ingrediente que combina especialmente bien con el ajoblanco malagueño.