Estamos en pleno julio, con avisos de la Aemet por altas temperaturas en buena parte del país, y nosotros no encontramos mejor plan que un día de playa o piscina para mitigar el sofocante calor. Sacamos la nevera portátil del trastero, metemos la tortilla, unos refrescos, la ensaladilla, un par de bloques de hielo y a la playa. El plan parece perfecto. Pero la mayoría de los casos de gastroenteritis en verano vienen justo de aquí, de una cadena de frío que se rompe sin que nos demos cuenta. Te cuento por qué pasa y cómo evitarlo. Empezamos por lo básico. Entre los 5 y los 65° C, las bacterias peligrosas crecen y se multiplican a toda velocidad. La Aesan... Ver Más