A un paso de la gloria, Luis de la Fuente (Haro, 65 años) es el más tranquilo de todos en la concentración de España. El riojano no cambia el discurso que ha llevado a su equipo hasta la final del Mundial. Serenidad, confianza en el colectivo y fidelidad a una idea de juego son las claves de un seleccionador que revela cuál será su último mensaje a los jugadores: «Aprovechemos la oportunidad que nos pone la vida por delante». – ¿Cómo llega España a la final? – Muy bien. Llegamos creo que en el momento ideal. Con mucha tranquilidad, con mucha alegría, con calma, con mucha responsabilidad. Futbolísticamente seguros de cuál es el camino que hay que seguir. Y obviamente después de tantos partidos, pocos días de descanso, muchos viajes, de recuperación escasa, la gente llega haciendo un esfuerzo tremendo, pero llega en un muy buen momento. – ¿Por qué está convencido que España va a ser campeona del mundo? – ¿Convencido? Quiero pensar que haciendo las cosas bien, como tenemos que hacerlas, siendo reconocibles en el fútbol, siendo la selección que hemos venido siendo hasta ahora y mejorada, que hay que mejorar, estamos más cerca de tener posibilidades de ganar ante un grandísimo rival, que seguramente piense lo mismo y que ha demostrado, ante Inglaterra sin ir más lejos, el potencial futbolístico que tiene. – Está muy tranquilo todo el Mundial. ¿Se puede seguir con calma antes de una final?. – Sí, porque esto es muy importante. Seguramente ahora mismo hay un país entero detrás de nosotros y muchos aficionados en el resto del mundo. Pero yo relativizo mucho las cosas y creo que eso es bueno para todo. Esto es muy importante, pero hay en la vida otras cosas tan importantes o más que esto. Ahora es importante porque es lo que tenemos que vivir y estamos centrados en ello, pero haciendo todo nuestro trabajo que no es ni más ni menos para lo que estamos preparados. – ¿Y cómo se consigue que los jugadores disfruten de un momento así sin que les pueda la presión? – Explicándoles un poco cuál es la filosofía de vida de este grupo. Conociéndoles muy bien, sabiendo qué tipo de personas son, sabiendo que esta forma de pensar es lo que a ellos también les motiva y que les libera también en esos momentos de máxima tensión para poder comportarse y actuar de manera más calmada, que es como se juega mejor al fútbol. Con tensión, con presión en lo futbolístico, pero en lo emocional con calma, con paz y relajación. – ¿Cuál ha sido la mayor fortaleza de este equipo en el Mundial? – Primero, ser fieles a nuestra idea, ser fieles a nuestro concepto, ser un equipo reconocible. No de ahora, sólo en el Mundial, sino también desde antes de empezar a jugarlo. Y en esa fidelidad a esa idea tratar de desarrollarla y ser cada día un poquito mejores. Esa yo creo es una de nuestras fortalezas, el estar pensando siempre que podemos ser mejores, pero con una base muy sólida que es ese modelo que han creado los jugadores, que han mejorado ellos. – ¿Argentina es sólo Messi? – Messi es muy importante y además está siendo decisivo. Messi es muy bueno, es el mejor, pero acompañado de otros jugadores que le hacen mejor todavía. Es que soy un convencido de que lo importante siempre es el colectivo. – Que es lo que les ha traído hasta aquí. – Por supuesto. Nosotros tenemos grandes individualidades, grandes futbolistas que a nivel individual son los mejores del mundo, pero tienen la virtud de poner ese talento individual al servicio del colectivo, del equipo. Eso es lo que nos ha hecho todavía más fuertes. – ¿Será un duelo entre el mejor equipo del torneo y el mejor jugador de la historia? – Creo que el de ellos también es un gran equipo. Si algo tenemos muy parecido Scaloni y yo es que entendemos que la prioridad es el colectivo, el equipo. En eso estamos en la misma línea, muy conectados en esa idea. - ¿Quién les iba a decir cuando usted fue profesor suyo en el curso de entrenadores que se iban a ver en una final del Mundial? – Pues sí, era imposible pensar eso, pero la vida al final después de muchos avatares y dar muchas vueltas te pone en un lugar que es algo impresionante. - ¿Cómo se prepara emocionalmente una final? – Desde tener todos los aspectos controlables, controlados. Y todo lo futbolístico está controlado. Todos los datos, información, análisis de rival está controlado. Todos los futbolistas están en un perfecto estado. Cuando tienes todo eso que puedes controlar y lo tienes ya controlado, eso te da mucha tranquilidad. Luego el fútbol tiene una parte también que es a veces de iniciativas o de improvisaciones, claro. Pero eso forma parte del juego y como no lo puedes controlar, hay que solucionarlo en la inmediatez. Pues estaremos atentos para intentar solucionarlo. – ¿Cuál será el último mensaje a los jugadores? – Pues que estamos viviendo seguramente el momento más importante de todos nosotros. Seguro. Y aprovechemos las oportunidades que pone la vida por delante. – Ganó dos Ligas y una Copa con el Athletic. ¿Se disfruta más de un título como entrenador o como jugador? – Creo que es diferente. La vida de futbolista es muy bonita, tienes otras responsabilidades. El entrenador no deja de jugar partidos constantemente. En cuanto terminas uno, ya estás pensando en el siguiente, y así sucesivamente. La celebración, el disfrute es diferente. Lo que sí es verdad es que con la edad disfruto mucho más de lo que disfruté nunca. Sé valorar las cosas mucho más. Te garantizo que hoy cualquier éxito, cualquier triunfo, cualquier victoria la disfruto mucho más que cuando era futbolista y era más joven. – ¿Con quién hablará el día del partido fuera del equipo y de su grupo de trabajo? - Hablo mucho con mi familia y tengo amigos también, pero fundamentalmente con mi familia que es la que me da la paz. – ¿A quién dedicará este título si se logra? – Mira, lo tengo muy claro, pero no sé si es por este orden, pero a un país que está entregado con nosotros, a toda la afición en España que está entregadísima con esta selección. Estamos viendo imágenes de todos los puntos de España entregados.. Y por supuesto a los luego íntimamente más cercanos, mi familia, mis amigos que están conmigo incansablemente y de manera total y absolutamente entregada. – Cuando le entrevisté tras el 0-0 con Cabo Verde dijo 'dudar de este equipo es una barbaridad'. Y, efectivamente, el tiempo ha demostrado que tenía razón. No ha pasado facturas por ello. – No, ni creo que haya que pasarlas. Tú me conoces. No soy de ese tipo de persona. Cada uno luego en nuestra honestidad, en nuestro análisis interior somos conscientes de lo que hemos hecho bien o mal. A cada uno luego ahí le queda. Como soy hombre de fe y soy religioso cada noche hago examen de conciencia y digo, 'esto lo he hecho bien o esto lo he hecho menos mal'. Yo tengo conciencia. Cada uno es muy libre de pensar lo que tenga que pensar y de creer lo que tenga que creer. – ¿Hay algún momento en el que se haya dicho 'vamos a ganar el Mundial'? – Desde el primer momento que llegamos aquí el mensaje de nuestro grupo de trabajo era, 'chicos, vamos a hacer lo que hay que hacer, que nos acercará a estar en disposición de ganar el Mundial'. Ese es el verdadero éxito. Y hemos ido cumpliendo las etapas que había que cumplir. Hemos estado convencidos del primer día que podíamos ganar el Mundial. - ¿El momento más emocionante de todos los que ha vivido aquí? – Por inmediatez, siempre los últimos partidos. Cuando te clasificas para jugar la final de un Mundial eso son palabras mayores y cuando superas ya la semifinal contra Francia obviamente se te abre esa puerta de decir, 'podemos tocar la gloria'. Así que vamos a aprovechar ese momento. – ¿Cómo lo va a celebrar si gana? – Pues no lo sé. Vamos a ver. De momento, prudencia. Vamos a hacer las cosas que hay que hacer. Pero seguramente al principio estaré un poco bloqueado porque siempre se bloquea uno cuando termina el partido al estar todavía con la tensión, pero luego lo celebraré con mi gente, con mis amigos, con mi familia y disfrutando viendo a la gente tan feliz. Si se consiguiera, claro. – ¿Qué le gustaría que dijeran de usted estos jugadores dentro de 20 años? – Pues que he sido un buen entrenador. Pero un entrenador engloba muchas cosas, el aspecto futbolístico y el aspecto humano. Yo lo considero así. De mis entrenadores me acuerdo de los que han sido buenos en ambas cosas. Porque hay otros que han podido ser mejores o peores, pero en una u otra. Mi valoración siempre es el conjunto. Me encantaría que dijeran, 'ha sido un gran entrenador'.