La más que previsible vuelta de Pacheco y Barroso a la política activa es algo más que lo que periodísticamente se conoce como “serpiente de verano”, o lo que es lo mismo, esas informaciones intrascendentes que copan titulares de medios de comunicación a falta de noticias que realmente importen a la gente.Es verdad que entre las dos posibles reapariciones hay un elemento diferenciador importante a tener en cuenta y no es otro que en el caso de Barroso la decisión depende exclusivamente de su libérrima decisión y en el caso de Pacheco la vuelta sólo podría producirse por obra y gracia de un más que merecido indulto que le pondría en la rampa de salida de las elecciones municipales en 2027.Y más allá del morbo mediático que despierta la mera posibilidad de que ambos retornos se produzcan por tratarse de quienes se trata, para mí algo más que amigos y sobre todo profetas adelantados a su tiempo capaces de anticipar, en el caso de Pedro, lo que hoy un buen porcentaje de ciudadanos y ciudadanas piensa sobre que la justicia es un cachondeo y, en el caso de Pepe, lo que el tiempo ha venido a confirmar aunque decirlo en su tiempo era condenable judicialmente, que el rey emérito tenía conductas consideradas poco edificantes para el conjunto de la ciudadanía, o lo que es lo mismo, prácticas corruptas.Y bien que ambos pagaron judicialmente su más absoluta libertad de expresión con condenas que en el caso de Pacheco resultaba difícil comprender salvo por el contexto político y sobre todo judicial que precisaba condenas ejemplarizantes y que encontraron en Pacheco el chivo expiatorio y con suficiente notoriedad pública para el fin que se perseguía, y en el caso de Barroso servía de advertencia para quienes estuvieran tentados de poner en solfa a la más alta institución del Estado.Pero bien es verdad que todo esto no es sino la historia de dos protagonistas cualificados de la política municipal con repercusiones más allá de los ayuntamientos y que lo que nos debe importar es el anuncio de su voluntad de volver, una voluntad que según determinadas encuestas que se manejan en los cenáculos mediáticos y políticos podría determinar un cambio importante en los gobiernos de sus respectivas ciudades, Jerez de la Frontera y Puerto Real, y lo que es más importante aún podría acabar con la coalición gobernante en la Diputación provincial relegando a la irrelevancia al Puigdemont de La línea.A los que llevamos la política en las venas y sentimos como aquel Peregrino de Cernuda, cansancio del camino y la codicia, lejos de sorprendernos el retorno de Pedro y Pepe nos resulta más que necesario para ver cómo desde la primera línea son capaces de sacudir ese paisaje mediocre en el que, en algunos casos, se ha convertido la política local. Ya está tardando mucho el Gobierno de España en hacer justicia con Pacheco y corregir de esa manera una sentencia que ellos mismos hoy en día calificarían de lawfare.