Pizzería da Enrico, el conocido restaurante italiano regentado por Enrico Baratozzi y Caterina Stoppa, abre un segundo local en Jerez, concretamente en la avenida Juan Carlos I. El nuevo establecimiento nace con un formato take away, pensado exclusivamente para encargar y recoger pizzas, sin servicio de consumo en el propio local.La pareja italiana abrió su primer restaurante en la céntrica calle Francos, desde donde se trasladó en 2022 al entorno del Campus Universitario tras adquirir un pequeño local en la plaza de Los Pinos. Después de nueve años en el centro de Jerez, decidieron reducir drásticamente su carta de pastas —que muchos aún añoran— para centrarse casi por completo en sus pizzas de estilo napolitano."Estábamos muy cansados mentalmente y, además, necesitábamos más tiempo libre", recuerdan cuatro años después de aquella doble mudanza, tanto del negocio como de su vivienda. Actualmente residen en la zona rural de Jerez, buscando la tranquilidad que no llegaron a encontrar cuando vivían en la torre aneja al histórico convento de Santa Rita, en la plaza Ponce de León.Enrico, comprobando el nuevo horno de su local de avenida Juan Carlos I.-MANU GARCÍA El cambio ha sido muy satisfactorio. Aunque el nuevo restaurante es mucho más pequeño que el de la calle Francos, la coqueta plaza de Los Pinos les permite disponer de una amplia terraza —prácticamente inexistente en su anterior ubicación— y muy demandada por la clientela, especialmente desde la primavera hasta bien entrado el otoño.Además de fidelizar a nuevos clientes de la zona, siguen recibiendo la visita de quienes ya acudían a su primer restaurante para disfrutar de una carta integrada casi en su totalidad por pizzas, aunque también incluye platos como melanzana al horno, cazuela de provolone, lasaña, gnocchi o ensaladas.Una importante reformaEl nuevo local de la avenida Juan Carlos I —popularmente conocida en Jerez como la avenida del colesterol— ya había acogido anteriormente un negocio de hostelería, aunque ha sido objeto de una importante reforma para adaptarlo a la nueva pizzería.En la cocina trabajará un pizzaiolo con experiencia, formado personalmente por Enrico para garantizar que el sello de calidad del negocio se mantenga y que no existan diferencias entre ambos establecimientos. Será el propio Baratozzi quien prepare las masas de las pizzas del nuevo local, elaboradas con harina Caputo Roja, la utilizada tradicionalmente para las auténticas pizzas napolitanas."Tenemos mucha ilusión por este proyecto. Durante los días de reforma se ha acercado mucha gente al local para decirnos que tienen muchas ganas de conocernos, y otros que ya eran clientes están muy contentos de poder tenernos más cerca", señala Enrico.Enrico y Caterina, ultimando preparativos previos a la apertura.-MANU GARCÍALa carta del nuevo establecimiento estará compuesta exclusivamente por pizzas y ofrecerá las mismas que pueden encontrarse en el restaurante de la plaza de Los Pinos. Entre ellas destacan la Siciliana (tomate, mozzarella, anchoas, aceitunas, alcaparras y orégano), la Ortolana (tomate, mozzarella, berenjenas, espárragos, pimiento rojo y orégano), la Primavera (tomate, mozzarella, rodajas de tomate, rúcula, parmesano y orégano), la Boscaiola (mozzarella fior di latte, crema de trufa negra, setas, champiñones y nata), la Caterina (crema de trufa negra, mozzarella fior di latte, gorgonzola, guanciale italiano y ralladura de limón fresco) o la Imperial (pesto de pistacho, mozzarella, mortadela italiana, mozzarella fresca de búfala, lascas de parmesano, pistacho picado y aceite de trufa).Dos enamorados de Jerez por casualidadLa historia de amor de Enrico y Caterina con Jerez nació por una casualidad en el verano de 1999. Durante un viaje en coche por la provincia de Cádiz sufrieron una avería a la altura de la ciudad, circunstancia que les permitió conocerla. La visita les cautivó hasta el punto de decidir emprender aquí una nueva vida.Con una dilatada experiencia en hostelería adquirida en Italia, primero abrieron el pub Bossa Nova, junto a la plaza San Andrés. Años después cerraron aquel negocio para embarcarse en un nuevo proyecto: su restaurante italiano, inaugurado en 2013, con el que no solo se ganaron el cariño de numerosos jerezanos, sino también reconocimientos como un Solete de la Guía Repsol.Ahora, más de un cuarto de siglo después de su llegada a Jerez, Enrico y Caterina afrontan una nueva aventura empresarial en la que el sabor de la auténtica pizza napolitana seguirá siendo el gran protagonista.