Autoproclamados ahora como "guardianes del estrecho de Ormuz" y lejos de tener control en el conflicto con Irán, ahora ya no es ilegal reclamar el 20% de todo el transporte marítimo si el portero es otro. La pasada cumbre de Ankara terminó en una especie de happy party donde las reticencias del tirano que nos corresponde en términos geopolíticos se han convertido en congratulación final por no se sabe muy bien que hecho trascendente. Supongo que no apetece dar publicidad al vasallaje, pero básicamente entramos en el aro del domador, apaciguando su ira y aunque la contabilidad es creativa y confusa en estos casos, las pautas indican que los integrantes atlantistas desembolsarán mínimo unos 40.000 millones de dólares en contratos de defensa, en una mezcla salomónica de material propio (aviones de alerta temprana Saab GlobalEye o potenciación de flotas conjuntas de aviones Airbus A330 MRTT y A400M) y norteamericano (drones de vigilancia, inteligencia y reconocimiento MQ-4C Triton, misiles Patriot PAC-3 y munición de precisión variada). Parece que también nos comprometemos a la aportación de 70.000 millones de euros para la resistencia de Ucrania frente al otro tirano, de manera que los EEUU salen satisfechos por ingresos y descarga en sus cuentas para poder orientar sus intereses prioritarios en la Zona Indo-Pacífico. Entre los serviles invitados del evento tuvimos al primer ministro de Albania que además de un alineamiento y entrega yanqui en detrimento de la UE, está facilitando los negocios de Ivanka Trump y su marido Jared Kushner en la construcción de complejos hoteleros de lujo en zonas protegidas con vistas al Adriático. Edi Rama es también amigo y aliado estrecho del anfitrión Recep Tayyip Erdogan, que lejos de ser cuestionada su figura como neo-bajá otomano, sale tan consolidado que el affaire de la incompatibilidad entre la venta de los cazas F-35 con la tenencia de sistemas rusos antiaéreos S-400 podría quedar resuelto si renunciara a estos últimos con un pase al receptor adecuado. Como anécdota peculiar, no se le ha ocurrido otro suvenir para el equipaje de mano de cada asistente que regalar un producto de artesanía local en forma de revolver Gümüşay.357 Magnum con 6 balas reales…se han admitido devoluciones.En la gama media-discreta de honorabilidad ha quedado Dinamarca que de momento saca pecho respecto a la soberanía indiscutible de todos sus territorios y Meloni que evito el cara a cara con el ogro naranja que la ninguneó previamente, indicando que su gasto en defensa irá para empresas italianas. Podría incluirse también en esta categoría a nuestro gobierno que, aunque se mantiene en la negativa de subir al 5% en defensa, llevaba en la guantera un cheque por más de 6.200 millones y una lista de compras que en parte siguen incluyendo sistemas militares USA. Habría que recordar que como alumnos aplicados acabamos de recibir en Rota el sexto destructor lanzamisiles de la clase Arleigh Burke, un elemento crucial y estratégico junto a toda la capacidad logística aeronaval que se sigue utilizando tanto en esa base como en la de Morón de la Frontera. Por todo ello nuestra valoración pasó milagrosamente de “mala gente” y “causa perdida” a “muy generosa…redimirnos por completo”. La mayor valentía y profesionalidad no ha venido de la mano de dirigentes políticos, sino que la ha desplegado Rasmus Svaneborg, un joven periodista danés que actuó como ya pocos hacen, preguntando directamente al Secretario General de la OTAN, si tras las amenazas de Trump de tomar Groenlandia y de arremeter contra aliados como España e iniciar guerras comerciales, le afectaba a su autoestima cuando se había quedado sentado y calladito al respecto: el siempre rastrero Mark Rutte, balbuceó una respuesta a duras penas elogiando una vez más la voz de su amo…quedando en similar nivel de vileza que Gianni Infantino, que como presidente de la FIFA ha demostrado lo bajo que se puede caer cuando te encuentras en una escala natural y subordinada del poder. OpiniónIrreligión y racionalismo frente a papanatismo Sergio Villalba JiménezComo última curiosidad, el 45.º/47.º y actual presidente estadounidense había venido en el nuevo y flamante VC-25B Bridge (el Boeing 747-8i interino, personalizado y regalado por el régimen catarí, que ha prometido llevarse al terminar su mandato), pero tuvo que esperar a una de las veteranas versiones en activo VC-25A, debido al mayor grado de protección militar ante un posible ataque iraní al Air Force One, que dicho sea de paso no es en realidad un avión concreto, sino el indicativo de radio que recibe el aparato en el que el mandatario vuela en un determinado momento.Las conclusiones de este análisis como botón de muestra de los designios del llamado nuevo multilateralismo mundial, nos llevarían a pensar en una escala global, que la población ha perdido los papeles de su rumbo y destino para entregarlo a una clase política mediocre y farsante que no es sino el envoltorio del verdadero y oscuro poder real. El brillante Yanis Varoufakis otorga el calificativo y nos lo aclara en su última obra Tecnofeudalismo: El sigiloso sucesor del capitalismo, exponiendo que la nueva forma de organización socioeconómica mundial recae en un elenco de magnates totalitarios de distintos feudos digitales, que monopolizan nuestras vidas mediante la vigilancia, la adicción manipuladora en las redes sociales y la obtención de un obsceno beneficio competitivo que nos haría transitar de un mercado tradicional al endiablado tándem de los bancos centrales y las grandes corporaciones tecnológicas (Big Tech). Entre los Gates, Bezos, Zuckerberg, Ma, Page, Musk, Brin, Ellison, Arnault o Huang, conviene ir destacando la influencia y poder de otros personajes tan siniestros como Peter Thiel, cofundador de PayPal, contribuyente inversor de Facebook, colaborador indispensable trumpista, fundador de Palantir Technologies (compañía especializada en el análisis de macrodatos y el control ciudadano con derivaciones terribles como la plataforma de IA militar Maven), pero sobre todo abiertamente cuestionador del papel de la democracia en favor de los “emprendedores” como máximos y únicos demiurgos necesarios. Recientemente busca paraíso fiscal, negocio y estabilidad familiar en la Argentina de Milei, no sabemos si emulando el estilo de refugiado y retiro dorado post tercer Reich que tuvieron otros, o como laboratorio sin restricciones para su teoría y práctica.Si se reflexiona en conjunto no hay gran distancia ni diferencia, sino más bien sintonía en el modo de actuación de otros regímenes y potencias como Rusia o China. Estos gerifaltes de plutocracia consolidada asumen cierta condición de respeto situacional conjunto mientras sus respectivas áreas de influencia y control no se toquen, permitiendo a sus súbditos que sobrevivamos en este limbo de equilibrio precario. Es inquietante que una obra maestra de análisis de la perversión humana como es 1984, sea ahora expuesta como ejemplarizante y crítica por corrientes ideológicas que serían las propias protagonistas totalitarias del texto, resultando inconcebible y paradójico que Orwell sea ya una bandera de conveniencia al antojo de la mentira o negación de una verdad universal. La verdad necesita de la razón y el valor ético para ejercerla, de la congruencia personal, de la interdependencia colectiva y de una memoria reciente y pasada en la que el acuerdo del relato no sea maleable.Esta memoria se construye y proyecta en el presente vivido, por lo que es fácilmente utilizable como arma histórica falseada o mediante el uso de una simbología orquestada e intencionadamente dañina. Como investigador he podido estudiar el papel propagandístico que tuvo la estética y el arte especialmente en los movimientos totalitarios del siglo XX, pero diría que es en estos momentos cuando la rapidez y viralización en la comunicación junto a la crisis de valores y de las estructuras políticas, convierten en eficaz opiáceo cualquier mensaje por muy elemental que sea.Si seguimos ejemplificando con el pretendido liderazgo de Donald Trump, a su desprecio y agresividad habitual le acompaña una idea permanente de cambios identificativos con su persona y obra, que por muy estrafalarios o radicales que parezcan tienen su efecto inmediato en la masa crédula. Obsesionado con el oro como elemento referencial y la fastuosidad palaciega de una Europa que en teoría desprecia, ha incorporado molduras de dudoso gusto por toda la Casa Blanca, construye un Salón de Baile emulando Versalles, monta un ring gigantesco de la UFC para su cumpleaños como si fuera un emperador en un anfiteatro romano, incorpora leyenda explicativa y manipuladora en la galería de retratos presidenciales y ahora pretende adjuntar en el balcón principal su propia versión dorada de un gran pigargo americano o águila calva (es símbolo nacional), con una imagen virtual que se publicita en su red Truth Social que denota similitudes peligrosas con la bicéfala putinesca-zarista, pero aún más con la variante hitleriana (cf. Fotografía histórica del parlamento alemán en la Ópera Kroll tras el incendio del Reichstag). El estanque del Lincoln Memorial y su obsesión reflectante se ha convertido en una pesadilla verde de algas a precios millonarios. Los 250 años de independencia sirven para proponer un pasaporte o un billete de 250 dólares con su imagen amenazante, ha bautizado una nueva clase de acorazados de la US Navy y para colmo pretende incorporar su cabeza en el monte Rushmore o realizar un arco de triunfo más alto que el de París con el lema “Una nación bajo Dios”, lo que de nuevo encajaría perfectamente en esa remodelación neroniana de un Berlín renombrado como Germania.Dudo que el magnate -precisamente de linaje alemán- que tanto exalta su nación como la más poderosa del mundo tenga idea de quién fue Bernardo de Gálvez y el papel fundamental de España en el proceso de independencia de los Estados Unidos y en la historia común, (aquí tampoco se conoce demasiado). Para los patriotas españoles de la ultraderecha que le admiran, deberían recordar la Guerra hispano-estadounidense de 1898, el falso hundimiento del Maine, los planes para invadir Canarias de aquella época o lo más recientes de apoyar movimientos independentistas en las islas afortunadas si no ingresábamos precisamente en la OTAN. También deberían revisar las últimas fotos que se ha hecho junto a recreaciones de los Rough Riders como si fuera Theodore Roosevelt en la Batalla de las Colinas de San Juan (supongo que es un ensayo para tomar de nuevo Cuba), y que por más conexiones peculiares son unos uniformes -pantalón arena y camisa azul- que se parecen bastante al que portan los 400 descerebrados abiertamente neonazis del Patriot Front, que han desfilado a sus anchas por Washington, generando sin querer una impresionante instantánea del fotoperiodista Cheney Orr (Reuters), cuando una chica afroamericana aparece sentada en un vagón de metro rodeada de estos especímenes embozados en sus balaclavas blancas…se demuestra que estamos condenados a repetir la historia sin que aprendamos lecciones.Si creen que en nuestro país andamos con mayor luminosidad, se equivocan: al escándalo político continuado del que espero conclusiones futuras, podrían destacarse puntales de irracionalidad como que Núcleo- Noviembre Nacional finalmente se formaliza como partido político, que nostálgicos se indignen por la orden de retirada del monumento a la Victoria de Santa Cruz de Tenerife o el de los rumanos caídos de Majadahonda, que Junts y Sumar se rasguen las vestiduras por el programa La gran aventura de la lengua española (Iñaki Gabilondo, TVE) tachándolo de “hispanocéntrico”, que se denote cierta desmemoria intencionada en recordar la muerte de Miguel Ángel Blanco para una izquierda colaboracionista con el mundo blanqueado abertzale, y como remate de este breve noticiario…que toda una ministra de igualdad declare impúdicamente que hombres y mujeres somos “especies radicalmente distintas” (con Darwin removiéndose en Westminster). Ha estado lúcido esta vez Arturo Pérez Reverte sentenciando que “Lo mejor que puede hacer un ser humano ahora mismo es educar a sus hijos para el desastre”, como consejo y en clave de resistencia realista para construir una metafórica balsa con libros, memoria, lealtades, amor y amistad con la que capear el seguro naufragio.