Cuando una persona recomienda un restaurante, un médico o un hotel, está poniendo en juego su propia credibilidad. Con un banco sucede exactamente lo mismo, pero con un matiz adicional: la gestión de los ahorros es uno de los ámbitos donde la confianza resulta más importante. Por eso, recomendar una entidad financiera es probablemente una de las mayores muestras de satisfacción que puede ofrecer un cliente.Seguir leyendo....