Concebido para capilla de un hospital nonato, el hoy salón de plenos de mi provincia vio muchas cosas: desde el consejo de guerra que sentenció a muerte al médico Vega Barrera al gracejo granadino de Lorca hablando de María Blanchard, la pintora genial y jorobadita. Se alhajaba entonces con los nombre de ilustres padres de la patria, desde Jovellanos a Salmerón, inscritos sobre mármoles veteados. Y allí, en ese mismo salón donde hogaño se maltrata la gramática y se ofende a la razón, dio uno de sus últimos recitales María Luisa Nache, a la que estará dedicado el próximo Día das Artes, que la Real Academia Galega de Bellas Artes (no me atrevo a asegurar que sea la Real Academia... Ver Más