Álex Baena (Roquetas de Mar, 2001) es el talismán de esta Selección Española. En lo que llevamos de Mundial, el futbolista del Atlético de Madrid ha sido titular en las seis victorias de España , anotando el único gol ante Uruguay y dando una asistencia ante Austria. Se ha convertido en una pieza clave para Luis de la Fuente, por lo que salvo sorpresa también será titular en la final del Mundial de este domingo ante Argentina. Su única suplencia en el torneo fue el empate de España ante Cabo Verde. El futbolista vive un momento dulce con la Selección a pesar de venir de una temporada irregular en el Atlético de Madrid, club al que llegó el verano pasado. «Muchas veces la selección me ha salvado en el tema mental de poder abstraerme de muchas cosas, de muchos problemas o de ayudarme a conseguir ese nivel», explicó durante este Mundial. No es la primera vez que el futbolista almeriense habla de salud mental. Tiene un psicólogo de confianza desde hace varios años, con el que se abre de su vida personal y profesional. Un episodio especialmente complicado lo vivió hace unos años. Tras un Real Madrid - Villarreal en el Bernabéu, Fede Valverde agredió a Baena en el parking por unas supuestos comentarios del entonces jugador 'groguet'. Las críticas recibidas por aquel incidente, en el que fue agredido, le llevaron a pensar en dejar el fútbol, y así se lo hizo saber a su psicólogo. «Fue un momento malo de mi vida que se acumuló todo, pasé unos meses malos y llegó un día que exploté y lo quise dejar todo», ha confesado recientemente a ABC. Álex Baena también ha contado en varias ocasiones que tuvo una infancia dura al abandonar Roquetas de Mar, su ciudad natal, para irse a la cantera del Villarreal. Con solo 11 años se separó de su familia entre lágrimas. «Es difícil irse a esa edad a vivir solo y alejarse de la familia. He perdido casi toda mi infancia y adolescencia con tantos viajes fuera de casa. Ves amigos que hacen cosas que tú no puedes hacer porque al día siguiente tienes partido», explicó en 'El Club del Deportista'. «Lo que más he sufrido ha sido el tener lejos a mi familia», recalcó. Su madre, Sara Rodríguez, contó a 'La Vanguardia' las palabras que le dijo Álex antes de irse: «No sé qué será de mí sin ti». Una situación muy difícil tanto para él como para ella. «A menudo nos comunicábamos por WhatsApp. Así Álex no me oía llorar. Nos esforzábamos para que ninguno de los dos supiera que el otro lo estaba pasando mal. Creo que me protegió él más a mí que yo a él. Álex sabe que yo sufría mucho», aseguró Sara. La madre también contó lo que en ocasiones le decía la gente: «Pero oye, ¡que tienes más hijos!'». Algo que no aliviaba su dolor: «Parece que no lo entendían. Esa frase no tiene ningún sentido, eso no reemplaza mi sufrimiento. Yo quiero a todos mis hijos conmigo, como todas las madres». Y es que el futbolista almeriense pertenece a una familia numerosa. Siendo el segundo de cinco hermanos. Miquel, su hermano mayor; Nuria, la mediana y profesora de Educación Primaria; Yaiza y por último Martina. Miquel es fisioterapeuta deportivo y trabaja en el área de salud del Campus Álex Baena, fundado en 2023 en el centro deportivo IDM Las Marinas, en Roquetas de Mar. Un campus innovador y de alto rendimiento donde los participantes podrán mejorar su rendimiento deportivo con la ayuda de entrenadores y la tecnología avanzada. En caso de ganar a Argentina este domingo, Álex Baena se convertirá en el primer futbolista de la historia que gana Mundial, Eurocopa y Juegos Olímpicos. Y todo ello en un intervalo de dos años. Sería el mejor regalo posible para el almeriense, que este lunes cumple 25 años.