El 17 de julio es un día que tienen marcado en rojo en el calendario todos los fans de la épica en el cine, y es que este viernes es precisamente cuando por fin se estrena La Odisea, la adaptación, no sin polémicas, de Christopher Nolan del poema clásico de Homero.Pero el también directo de Oppenheimer o Tenet no es el único que ha decidido revisitar el viaje de Odiseo y, coincidiendo con el estreno de la superproducción de Universal, una pequeña compañía especializada en inteligencia artificial ha presentado Odysseus: The Fall (La caída de Odiseo).Inteligencia artificial helénicaSe trata de un largometraje de 135 minutos creado íntegramente con herramientas de IA y un presupuesto que poco o nada tiene que ver con los aproximadamente 250 millones de dólares invertidos en la película de Nolan. Detrás del proyecto se encuentra Ash Koosha, fundador de Fountain O y responsable de Dreams of Violets, la primera película "de imagen real" generada completamente mediante inteligencia artificial en ser seleccionada por el Festival de Tribeca. En esta ocasión vuelve a encargarse del guion, la dirección y el apartado creativo de una producción que él mismo define como "la colaboración de una sola persona con la inteligencia artificial".Por ahora La caída de Odiseo no cuenta con distribución en salas ni en ninguna plataforma de streaming. Fountain O tiene previsto estrenarla a lo largo de este verano en su propia página web mediante alquiler digital, con un precio de 9,99 dólares. Otro punto de vistaLa historia también adapta el poema de Homero, aunque desde un enfoque muy distinto. En lugar de centrarse en la aventura clásica del héroe griego, La caída de Odiseo plantea el relato como los recuerdos fragmentados de un hombre que se está ahogando durante sus últimos minutos de vida. Según su sinopsis oficial, cada monstruo al que se enfrenta representa en realidad una parte de sí mismo y el desenlace se aleja del tradicional regreso triunfal para explorar el perdón y las consecuencias de sus actos.Como era de esperar, no se ha utilizado ningún actor, cámara o decorado real. Todos los personajes, escenarios y planos han sido generados mediante inteligencia artificial, mientras que Koosha se ha encargado personalmente del guion, el desarrollo creativo y las voces. Para la producción se recurrió principalmente al modelo de vídeo Kling, además de otras herramientas como Google Gemini, Claude o Google Nanobanana, complementadas con tecnología propia desarrollada por Fountain O.