El adiós más esperado: triunfos y decepciones en el primer día sin la Verja de Gibraltar

Wait 5 sec.

Decir que este 15 de julio es un día histórico para La Línea de la Concepción es optar por lo fácil. Pero no por ello deja de ser menos cierto. Porque el derribo de la Verja que llevaba más de un siglo separando al municipio linense de Gibraltar ya es historia. La circulación es libre. No hay verja, ni tampoco controles, y los atascos, o eso esperan los 15.000 trabajadores transfronterizos que cruzan hacia La Roca a diario, serán más esporádicos. Ha habido muchas fotos, vídeos y directos este miércoles en esa pequeña porción de tierra que separa La Línea de Gibraltar, porque nadie quería perderse este, insistimos, momento histórico. Con la grúa aún retirando los últimos vestigios de la primera reja de acceso, eran cientos los vecinos que se agolpaban para ser de los primeros en cruzar sin cortapisas. Hasta una señora se hizo una foto con “el hombre que ha quitado la reja”, un operario de la empresa pública Tragsa, encargada de la tarea. Una señora tras hacerse una foto con un operario que ha trabajado en el derribo.-JUAN CARLOS TOROUna vez despejado el camino, una avalancha se dispuso a cruzar hacia La Roca. O en sentido contrario, desde Gibraltar hasta La Línea. Motorizados o a pie. Con maletas —revelando que son turistas—, o sin ellas. Para hacer alguna tarea o simplemente para poder contar que han estado entre los primeros en cruzar la Verja, ya sin verja. Atascos por la presencia de Pedro Sánchez... y 'avalancha' despuésEl atasco en esta ocasión se produce por el corte que ocasiona la presencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien junto al ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, el ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, el embajador de Reino Unido en España, Alex Ellis, y alcaldes y alcaldesas de la comarca, participan junto a multitud de representantes sociales y sindicales en el acto de demolición de la Verja. Multitud de personas entran a la vez en Gibraltar tras el derribo oficial de la Verja.-JUAN CARLOS TOROUna vez despejada la zona de representantes políticos, se restablece la circulación. La sensación en la comarca es la de estar viviendo un día de los que se quedan marcados en el calendario, y en la retina, aunque el hito se vive a distintas velocidades, según a quién se pregunte. La sensación va de la euforia política a la cautela de empresarios de Gibraltar que tendrán que cobrar impuestos ahora, pasando por el alivio de los empleados que evitarán trámites para cruzar la frontera hacia su puesto de trabajo. Como Lucas, camarero de Admiral Arena, un sport bar situado en Casemates Square, la antesala de la archiconocida Main Street de Gibraltar. Él, como tantos otros, vive en La Línea y cruza a diario para acudir a su puesto de trabajo. Lo hace a pie, no se arriesga a hacerlo en coche. “Esto nos beneficia”, dice. “Ya era hora”, señala mientras sirve una pinta de cerveza tras otra. Lucas, camarero de Admiral Arena, en Gibraltar.-JUAN CARLOS TOROMuy cerca de este negocio está la pizzería Tramonti, que gestiona Daniel Expósito, un canario ya medio linense —por los años que lleva residiendo en la ciudad— que también se alegra de la desaparición de la Verja. “Hace un mes hubo una amenaza de bomba en el aeropuerto y se formó una cola de dos horas”, comenta, a modo de ejemplo.“Esto es más turístico que Canarias. Hay gente que se gasta un dineral aquí; para Gibraltar esto es genial”, sostiene Expósito, al que la subida de impuestos que trae consigo el acuerdo entre la UE y Reino Unido no le afecta tanto como a otros negocios. Él, además, cree que se compensará con la mayor entrada de visitantes.Y es que, desde ahora, Gibraltar aplicará un impuesto indirecto equivalente al IVA, comenzando en un 15% desde la entrada en vigor del tratado. Lo saben bien en los estancos, que andan como locos cambiando precios estos días. En el 41 de Main Street, un estanco con más de un siglo de historia que también vende alcohol y tabaco, andan tan atareados que ni se pueden parar a atender a lavozdelsur.es. Daniel Expósito, de pizzería Tramonti, en plena jornada laboral el día del derribo de la Verja.-JUAN CARLOS TOROTambién porque hay quien prefiere guardar silencio hasta palpar en sus carnes —y en sus bolsillos— qué consecuencias va a tener este tratado a pie de calle. Y de negocio. Hay una trabajadora linense, que prefiere no dar su nombre, ni decir donde trabaja, que cree que “España ganó la batalla, porque solo había dos opciones: tratado o Brexit duro”. Ella cree que “han vendido la moto muy bien”, pero para el trabajador transfronterizo “no es tan bueno” el acuerdo, “porque no nos regimos por las normas de España: si tienes una enfermedad, solo te cubren un mes, en pensiones no salimos ganando si lo analizas…”.Omar, el encargado de la tienda de fotografía Carlos, es cauto. Los precios aún no han cambiado, porque como otros tantos negocios hicieron acopio de material antes de la entrada en vigor del acuerdo, pero es previsible que suban, claro. “A la larga no sabría decirte si nos beneficiará; los negocios ahora mismo estamos tranquilos, a ver qué viene”, comenta. En todo caso piensa que beneficiará a La Línea, al acortarse mucho la diferencia de precio existente hasta ahora, lo que hará que muchas compras no se hagan en La Roca.Suresh Basantani, dueño de Music Corner, con su hermano Naresh. -JUAN CARLOS TOROSuresh Basantani es el dueño de Music Corner, y de otros cuatro negocios en Gibraltar, donde llegó hace 40 años. Empezó sus negocios a finales de los años 90, con una tienda en la que vendía CDS y videocasetes (VHS), y que se ha ido adaptando al paso del tiempo. Ahora vende muchos smartphones, todo tipo de accesorios, pero también souvenirs de toda clase y condición (y precio). Basantani de alegra de la caída de la Verja. “Ahora ya te puedes olvidar el DNI en casa y que no pase nada”, dice entre risas. Aunque está a la expectativa de ver cómo le afecta a sus negocios. Eso sí, se lo toma con filosofía. Y entre broma y broma, vaticina que resistirán, adaptándose a lo que venga. El Gobierno celebra el "nuevo tiempo" y la Junta exige más medidasEn boca de representantes políticos, el acuerdo solo trae bondades. Dice Pedro Sánchez que se inicia "un nuevo tiempo, lleno de oportunidades” para los 300.000 vecinos del Campo de Gibraltar, y para los 15.000 trabajadores que cruzaban a diario la Verja, el 70% de ellos españoles, que son la mitad de todos los empleados del Peñón. campo de gibraltarPedro Sánchez, ya sin Verja y con el Peñón al fondo: "El Campo de Gibraltar nunca más será víctima de la historia" Emilio CabreraPara Fabian Picardo, ministro principal de Gibraltar, se quitan “un peso de encima” tras quitar “esa valla de Franco, que le gustaba tanto y que la cerró, y deberíamos llevarla a la Almudena y ponérsela encima a Franco, para asegurarnos que nunca se levanta ni él ni nadie como él”. Pedro Sánchez, con Fabian Picardo, el embajador de Reino Unido en España, Alex Ellis y representantes institucionales de la comarca.-JUAN CARLOS TOROLa subdelegada del Gobierno central en Cádiz, Blanca Flores, califica la jornada como "un día de felicidad, un día histórico", fruto de "muchos años de trabajo y muchas reuniones" desarrolladas tanto en el Campo de Gibraltar como en Madrid, Bruselas y Reino Unido. Flores destaca a lavozdelsur.es que se trata de "un hito que va a marcar un antes y un después", del que saldrá fortalecida toda la provincia de Cádiz y, por extensión, España.María Jesús Montero, la actual portavoz del PSOE-A en el Parlamento andaluz y quien fuera vicepresidenta del Gobierno central, también presente en el acto, se alegra de "superar uno de los escollos más importantes que tenía Europa, que era esta frontera en el sur", tras años de "lucha, reivindicación y batalla diplomática".La Junta de Andalucía, a través del vicepresidente primero Antonio Sanz, traslada que se ha perdido la ocasión de añadir "mayores compromisos en inversiones, en desarrollo económico, en equilibrio fiscal y en protección de sectores clave”. Un Gobierno andaluz, por cierto, sin representante en el acto más allá del subdelegado del Gobierno en el Campo de Gibraltar, Francisco Javier Ros.“No tenía sentido”, dicen desde el Grupo TransfronterizoLorenzo Pérez Periáñez, portavoz del Grupo Transfronterizo, se muestra "bastante emocionado” y “muy feliz”, en declaraciones a lavozdelsur.es, al considerar que con la Verja desaparece "no solo una barrera física del paisaje, sino, mucho más, lo que simbolizaba". Uno de los trabajadores que ejecuta el derribo de la Verja posa para el fotógrafo. -JUAN CARLOS TOROPérez Periáñez recuerda que este paso fronterizo se ha utilizado en numerosas ocasiones como instrumento de presión política, con colas de hasta seis y siete horas cuando surgía cualquier tensión entre los Gobiernos, especialmente durante la etapa del exministro José Manuel García-Margallo.El presidente del Grupo Transfronterizo, Darren Cerisola, se muestra “supercontento”.  "Vivimos en una época moderna y no tenía sentido seguir así", afirma, señalando que el propio Brexit "nos ha ayudado" a dar el impulso definitivo para superar esta situación. Un momento que les parece “casi mentira”, por lo que ha tardado en llegar.Por su parte, Paco Mena, presidente de la Coordinadora Alternativas, dice a este periódico que es “uno de esos días que hay que marcar en el calendario para el Campo de Gibraltar”, subrayando que Gibraltar constituye un polo de inversión a nivel internacional cuyos efectos podrán extenderse ahora también a este lado de la frontera. Mena destaca que la desaparición de la Verja supondrá, además de libre circulación para los ciudadanos, una mejora en las condiciones laborales, de pensiones y sociales para los 9.000 trabajadores del Campo de Gibraltar que trabajan en el Peñón.Juan Franco (La Línea), José Antonio Santos (Tarifa), Juan Carlos Ruiz Boix (San Roque), Miguel Alconchel (Los Barrios) o Adrián Vaca (Castellar), alcaldes del Campo de Gibraltar. -JUAN CARLOS TOROLos alcaldes de la comarca reivindican el cumplimiento del compromiso adquirido en 2020Al acto llega de los primeros el alcalde de La Línea, Juan Franco, quien confiesa que es un día que “no creíamos que llegaría”. El alcalde de San Roque, Juan Carlos Ruiz Boix, expresa a este medio su alegría y recuerda que el presidente del Gobierno lanzó ya en diciembre de 2020 un desafío que, en sus palabras, "ni siquiera habíamos soñado": el desmantelamiento de la Verja. Ruiz Boix confía en que las sinergias entre los 350.000 habitantes de ambos lados de la frontera permitan mejorar la economía y afianzar el empleo en la comarca.En una línea similar se pronuncia el alcalde de Castellar, Adrián Vaca, para quien se da un “salto importantísimo”, un día en el que la comarca “gana un aeropuerto, en transporte y en capacidad de inversión”. Hay en el acto regidores históricos, como Alonso Rojas, ex alcalde de Los Barrios durante 15 años, quien trabaja en Gibraltar, y que recuerda que fueron “muchos años intentando el diálogo”. Un diálogo materializado, recordemos, en este día histórico, con perdón.