Renfe invertirá 85,4 millones de euros para renovar por completo el sistema de conectividad de 183 trenes AVE y Larga Distancia. El proyecto combinará redes 5G, tecnología LTE y conexión por satélite para mejorar la estabilidad del wifi durante los viajes, especialmente en los tramos donde la cobertura terrestre es más limitada.El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha anunciado la actuación a través de sus redes sociales. "Acabamos con los cortes del wifi en el AVE". También ha destacado que la inversión supondrá una “revolución tecnológica” que contará con 5G, conexión por satélite y una oferta de entretenimiento más atractiva para los viajeros.La compañía ferroviaria ha sacado a concurso un contrato valorado exactamente en 85,4 millones de euros. De esa cantidad, 49,7 millones se destinarán a la inversión tecnológica, mientras que otros 35,7 millones corresponderán a los gastos operativos necesarios para mantener el nuevo servicio.La actuación permitirá sustituir la actual plataforma PlayRenfe por una infraestructura común de comunicaciones. El nuevo sistema no se limitará a ofrecer conexión a internet y contenidos de entretenimiento, sino que dará soporte a otros servicios de confort y a distintas aplicaciones operativas de los trenes.Una instalación progresiva durante cinco añosSegún ha anunciado el Gobierno, el despliegue se llevará a cabo de manera progresiva durante los próximos cinco años y alcanzará a un total de 183 trenes AVE y Larga Distancia. La implantación no será idéntica en todos los convoyes, ya que cada serie parte de una configuración tecnológica diferente.Por este motivo, será necesario desarrollar un diseño específico para cada modelo. Antes de instalar definitivamente la nueva solución, Renfe realizará un proyecto piloto en cada una de las series para comprobar que el sistema funciona correctamente y se adapta a las necesidades técnicas de los trenes.La principal novedad será la creación de una red capaz de combinar diferentes tecnologías de comunicación, entre ellas LTE, 5G y satélites de órbita baja, conocidos como LEO. Esta combinación permitirá reducir las interrupciones de la señal y mejorar la continuidad de la conexión durante los trayectos.La medida está especialmente pensada para aquellas zonas en las que la cobertura terrestre resulta insuficiente. Al recurrir también a la conectividad por satélite, Renfe pretende reforzar la resiliencia de sus comunicaciones y evitar que el servicio se interrumpa al atravesar determinados puntos de la red ferroviaria.Una red interna con capacidad de hasta 10 GbpsLa infraestructura quedará preparada, además, para incorporar en el futuro la tecnología 5G NTN, o Non-Terrestrial Networks, que permitirá establecer una conexión directa entre las redes móviles y los satélites.La renovación también llegará a la red interna de los trenes de forma que su capacidad de transmisión se elevará hasta los 10 Gbps, mientras que el sistema incluirá nuevas medidas de ciberseguridad destinadas a proteger los equipos embarcados.Además, la nueva plataforma reunirá en un único entorno los Sistemas de Información al Viajero, la videovigilancia, la diagnosis remota, el control energético y los nuevos servicios digitales que puedan añadirse en el futuro. De este modo, la infraestructura servirá tanto para mejorar la experiencia del pasajero como para gestionar herramientas relacionadas con el funcionamiento de los trenes.Renfe también ampliará el sistema hasta completar la flota prevista, incorporando más de 26 ramas adicionales respecto a la situación actual.